Un poquito cuesta arriba

Si la cosa se pone un poquito cuesta arriba, una ayuda siempre es más que bienvenida. Salirse del camino marcado y tan sólo guiarse por las marcas que dejaron algunos senderistas. Por suerte, alguien que pensé en los demás ha dejado una cuerda preparada y mira que sí viene bien. En esta ocasión el almuerzo me iba a saber a gloria después de la rutita.

Es una gozada que a 10-15 minutos escasos de la oficina, uno pueda perderse entre la vegetación así. Lo de subir al principio puede que de pereza, pero cuando luego podemos disfrutar de las vistas y sobre todo de la montaña. ¡Es lo mejor que uno puede hacer!

Echando la vista atrás

Una ayuda viene bien

Estando el terrano seco, aunque no hubiese se puede subir relativamente bien. No obstante, hay algún tramo con bastante inclinación y hay que recurrir a las manos.

Vamos a hacer uso de la cuerda en este tramo, las hojas secas hacen que la tracción sobre la roca no sea tan buena. Con el terreno mojado la cosa se puede poner bastante más interesante, aunque yo creo que si no hubiera hojitas se podría subir sin mayor problema.

un poquito cuesta arriba

El mirador

¿Y cómo fue que llegué a dar con este tramo? mezcla de curiosidad y casualidad. La intuición me decía que no sería demasiado largo y me dejaría en una vía principal algo más arriba. Y no me equivoqué cuando podía escuchar el sonido de los coches según me acercaba al final. Y justamente vine a dar al sitio donde está el mirador de Stubbs Road.

Para más pistas, si van por Bowen Roady y ven la subida hacia «Lovers Rock» sigan por ahí. Una vez lleguen al final del camino, busquen las cintas entre la vegetación. Hacerlo en sentido descendente puede ser más curioso aún, y casi que bajar de culo es una de las mejores opciones 😀

Para añadir variedad al recorrido cuando salgo a correr incorporaré este cachito de vez en cuando. Una buena forma de mantenerse motivado y para no caer en la monotonía de los tramos rectos de asfalto. Como el fin de semana poco me puedo escapar a la montaña como antes, es una buena alternativa. Ahora toca estar con las niñas y echar una mano para que la mamá pueda descansar alguito, que se lo merece.

¡Buen finde a todos!

Proyecto 365

Seguro que muchos de ustedes ya se embarcaron alguna vez en un proyecto 365 o han tenido la idea por la mente de llevarlo a cabo. Como solemos ponernos una lista de propósitos para cada año, este para empezar es aparentemente sencillo pero también requiere tener una constancia y sobre todo buscar ese momento del día que nos inspire.

Desde luego que lo más fácil sería hacerlo a golpe de móvil, pero lo suyo será hacerlo con mi querida 7D. En parte es una buena excusa para intentar darle algo más de uso, y es que con menos viajes el año pasado y menos tiempo también, ha caído un poco en el olvido.

Eso significa que me la estaré cargando más de lo habitual sobre todo entre semana y durante el fin de semana si salimos de paseo será un poquito más fácil, eso espero.

Siempre podré inspirarme un poco echando un vistazo a la gente que sigo por Instagram que hay ejemplos muy buenos de lo que un proyecto 365 puede llegar a ser. Sin esperar imitar a nadie y siguiendo mi estilo, pero seguro que abundarán los edificios, los paisajes, algo de comida y tampoco faltará gente. Será cuestión de improvisar y ver qué es lo que captamos en esos instantes.

Recién cerrado el 2017, éstas han sido las 9 fotos que más gustaron.

proyecto 365

Dentro de un añito espero estar contándoles mis impresiones del proyecto, pero no adelantemos acontecimientos que está todo aún por escribir; o por fotografiar. Se aceptan trucos, sugerencias y comentarios.

Bonito atardecer

A pesar de lo concentrado que está en la cara norte de la isla de Hong Kong, si nos vamos al sur el panorama cambia bastante. La zonas habitadas están más dispersas y se concentran en sitios como Aberdeen, Ap Lei Chau y a lo largo de la carretera que va hacia Stanley pasando por varias playas.

Disfrutar de un bonito atardecer es posible si hacemos cima antes de las 6 y cuarto de la tarde. Las horas de luz aún no dan para más pero bien aprovechadas.

La hora mágica

Justamente cuando estaba iniciando el ascenso, el sol estaba en la hora mágica. Empezaba a ocultarse pero aún se podía aprovechar por unos minutos más.

el sol se oculta

 

bonito atardecer

Unos metros más arriba tenemos una vista aún mejor. Las chimeneas de la central de Lamma asomando al fondo.

sol pequeñito

Repulse Bay y Deep Water Bay

Los domingos cuando tenemos el entrenamiento de dragonboat es en Middle Island. Hacemos varios bucles por la zona en dirección a la playa de Deep Water Bay y vuelta hasta el muelle.

buenas vistas

Ocean Park

Algunas de las atracciones son visibles desde este punto. Estamos en el punto más alto a unos 250metros. Una vista en 360 quedaría de lo más curiosa.

ocean park

Pues nada amigos, hasta aquí un nuevo post desde las montañas de la ciudad. Espero se hayan quedado con ganas de más para un próximo post. Hay mucho más para seguir explorando.

Amaneciendo

En los días fríos y en los que el sol le cuesta salir un poco más y salir de la cama también nos cuesta. Una vez uno se pone en marcha y puede contemplar que el día está amaneciendo, todo cambia.

amaneciendo

Como rutina mañanera, me gusta salir a disfrutar corriendo y más sabiendo que tengo sitios bien cerquita con buenas vistas.

Cierto es que hay días que me cuesta más pero tras un cafecito y una tostada; luego el calentamiento e ir cogiendo ritmo. Ver el cielo así es un subidón de energía, llegar a la cima y respirar hondo. Prepararse para la bajada mientras se siente la primera brisa del día.

Aunque esta última es de cuando nuestra estancia en China durante el Año Nuevo Chino, merecía su lugar en este post. Justo el último día antes de regresar a Hong Kong.

Lo mejor de todo es que así el día se aprovecha mucho más. De vuelta para el desayuno en casa y recuperar energías, así da gusto. ¿No creen? 🙂