Grises

 

Después de aquel paseo fotográfico que nos descubría otra faceta de Wan Chai, la noche había aparecido para quedarse. Otro momento en el que la fotografía se transforma, las luces de los coches y las farolas, también es momento de sombras. Encontrarnos con un cartel que nos recuerda la historia de la costa de la isla de Hong Kong (tema pendiente por cierto).
 

Las calles más tranquilas de lo habitual, y eso que era sábado, pero esa parte estaba menos transitada. Tampoco vaya a ser que nos confiemos a la hora de cruzar la calle, recordar que debemos mirar siempre a un lado. Cuestión confusa donde las haya, me acuerdo yo al principio con eso de ir con el chip a la española, pero uno se acostumbra rápido y más le vale para no encontrarnos con la sorpresa de un coche.
 

Después del paseíto por la zona, era momento de cenar y buscamos un sitio por la zona. Esa noche tocó una de japonés, y después de haberme despedido de mi amiga, lo que venía más a mano era el tranvía. La mejor forma de llegar hasta Central para luego empatar con el metro de vuelta a casa. No teniendo prisa, es uno de mis medios de transporte prefedidos junto con el Star Ferry.
 

Hasta había alguna gente de fiesta. Si se fijan en el tranvía que aparece en esta foto, difiere con el resto por las lucecitas que tiene adornando sus bordes. Y es que podemos alquilar uno de estos tranvías para hacer una fiesta, estar yendo de un lado a otro durante un par de horas mientras tenemos música y bebidas y a la vez disfrutando de las vistas de la ciudad ¿qué les parece?
 

Desde el piso superior del tranvía, las cosas tienen otra perspectiva. Es un buen sitio para sacar fotos, en especial si nos podemos sentar en primera fila. Más de una vez he querido hacer un vídeo, pero aún no lo he conseguido. Cuando lo tenga, espero poder compartirlo con todos.
 

 

Como sé que de vez en cuando las series en blanco y negro gustan, ésta va dedicada a todos los amantes de los tonos oscuros. El color estará de vuelta la semana que viene, y así de paso, le damos espacio al tiempo para que mejore y el frío vaya desapareciendo.

¡Feliz finde!

 

Balance 2011

 

Estos primeros días del nuevo año están siendo de bastante ajetreo, y es lo que suele pasar después de la vuelta de las vacaciones. Uno se encuentra con los papeles acumulados tras nuestra ausencia y hay que ponerse al día en cuanto antes. Si que me hubiera gustado contar algunas cosillas más durante la semana pasada, pero cuando me vine a dar cuenta, nuevamente nos habíamos plantado en el fin de semana. La previsión para esta semana que entra es que sea algo más tranquila con parte del trabajo ya solventado y terminar de ponerme al día.

En lo que respecta al título de esta entrada, es un buen momento para analizar lo que dio de sí el año 2011. La verdad es que hubo bastante cositas entre el trabajo, algunos viajitos, estudio y también deporte. En definitiva no fue un mal año y esperemos que este recién empezado sea mejor si cabe o al menos que se iguale 🙂

Propósitos

– Continuar con el aprendizaje del cantonés y/o mandarín.
– Certificaciones informáticas.
– Mejorar con el dragonboat.
– Hacer mejores fotografías.
– Que no falten escapaditas viajeras.
– Conocer sitios pendientes de Hong Kong.

Y por supuesto, que no decaiga el blogueo. Seguir compartiendo más historias y experiencias como he venido haciendo hasta la fecha. Tenemos muchos meses por delante para responder comentarios, emails y todo aquello que se genera a través de est as páginas.

Por lo pronto ya tengo en mente por dónde irán los posts que vengan a continuación, quieras que no algunas historias siempre se quedan con algo por contar. Se han propuesto ya cosas en firme para el 2012? Quedo a la espera de sus comentarios.

 

Selección

 

Se acuerdan cuando les comenté que me contactaron para ver si estaba interesado en mandar una selección de fotos mías y decidir entre ellas alguna para publicar. En aquel momento, no sé si debía mandar tan sólo unas pocas y antes la duda, decidí mandar unas cuantas más. La elección no se me hizo nada fácil, pero creo que entre las que escogí, son muy representativas de lo que es la vida en la ciudad.

El tema de las fotos como pueden observar, es diverso. A pesar de mi fascinación por los rascacielos y la fama que tiene su skyline a nivel mundial, hay mucho aspectos que hay que descubrir. Hay zonas de la ciudad que conservan la esencia de los días pasados y donde se respira un ambiente más sosegado. Ahora revisándolas, veo que en su mayoría las fotos son sacadas de noche y es que el ambiente es aún más mágico sobre todo por los tonos que se consiguen, aunque los días de cielo azul no faltan.
 

Si hubieran sido ustedes los reponsables de la revista y tuvieran que decidirse, ¿cuál de ellas dirían? vale poder elegir más de una opción 🙂 Por cierto, se acuerdan cuál fue una de las que se publicaron en la revista HK Magazine? De hecho fueron dos.

Ya me dirán qué les parecen. Seguro que no va a ser la primera vez que vean posts parecidos, eso me da alguna idea para el futuro, lo iré pensando mientras tanto.

 

Otra cara

 

Siempre he dicho que si volviese a vivir en la isla de Hong Kong, esta zona podría ser una de las opciones por cercanía a la oficina, bien comunicada y también porque tiene tranquilidad. Quizás si uno menciona el nombre de Wan Chai le vienen a la cabeza cosas como: ajetreo, computer centre, bares… que es lo que se viene concentrando entre las calles del centro por las cuales fluye la mayoría del tráfico que va en dirección a Causeway Bay o bien la calle por donde pasa el tranvía. Sin embargo, si nos adentramos en la zona más interna y pegada a la montaña, la cosa cambia bastante.

Hace un par de fin de semana fui con una amiga a dar una vuelta. Con la excusa de que se había comprado una cámara de fotos, decidimos salir a recorrer algunas de las callecitas de la zona a ver qué cazábamos. Primeramente pasamor por Sham Shui Po, aunque no tuvimos mucha suerte con el tiempo pero parece que pintaba mucho mejor por la isla y la lluvia no amenazaba.

Nos metimos por una de las perpendiculares a Queen´s Road East y esto fue con algunas de las cosas que nos encontramos.
 

Un container solitario lleno de graffitis en un terreno aún por construir. La zona estaba toda vallada y hasta con un señor en su casetita cuidado de que nadie se metiese en la propiedad. Me pregunto qué planes tendrán para ese solar, pero tiene pinta que lleve bastante tiempo sin tocarse.
 

Seguimos subiendo hasta que el camino nos obliga a girar hacia la derecha, estamos en la parte trasera de unos edificios de viviendas pero en los que también hay algunas tiendas en los bajos.
 

 

Es una zona muy tranquila, perfecto para una galería de arte o taller de manualidades. Lo que sí, está algo escondido. No obstante, el acceso desde la calle principal está señalizado para que los curiosos sepan llegar sin problema.
 

El fresquito bajo la sombra de los árboles se agradecía, parecía como si la humedad hubiese disminuido. Nos pasamos un buen rato curioseando las esquinas en busca de algunas fotos interesantes, y es que el lugar se prestaba a ello. Creo que tendré que volver más adelante.
 

¿Qué o quién estará al fondo de este callejoncito? hasta los dibujos de la pared parecen cobrar cierto aspecto maligno, muajajaja…
 

Las luces de la calle están cerca, apenas nos hemos dado cuenta y la noche ha caído. El brillo de las luces crece y con ello el sonido del pasar de algunos coches, hemos vuelto a la realidad. Un mural muy colorido nos guía el camino de salida. Puede que hasta lo hayan pintado algunos de los miembros de esa galería o taller cercano.
 

Merece la pena observarlo de cerca porque tiene algunos detalles simpáticos. Incluso una recreación de un momento «planking» 😀
 

Seguro que si seguimos explorando la zona, podamos encontrarnos con más sitios tranquilos donde sorprendernos con algo de arte local y desconectar de la ciudad.