Hagan juego

 

El otro día en uno de sus comentarios Pablo L. mencionaba un tema sobre el que aún no he hablado en el blog. ¿Les dice algo el título? … En efecto, se trata de las loterías y apuestas en Hong Kong. Un negocio que maneja en su totalidad la entidad Hong Kong Jockey Club (HKJC). Desde luego que llama un poco la atención que por el nombre de la organización, manejen muchas más cosas a parte de las del ámbito relacionado con el mundo de los caballos, no se les escapan las quinielas del fútbol o la primitiva. Es una de las organizaciones con más historia de la ciudad.

De forma similar que tenemos en España los puestitos de venta para la lotería y primitiva, quinielas… el HKJC tiene su red de establecimientos repartida a lo largo de todo el territorio. Nos podemos encontrar por fuera paneles como estos con su horario de apertura o con los últimos botes acumulados. La cantidad de gente que se agolpa en días previos a los sorteos o de carreras de caballos, es considerable. Alberto lo sabe bien que ha vivido el ambientillo.

Hay bastante pasión por las apuestas y diría que en especial las relacionadas con el mundo de la hípica. Las carreras se celebran en dos lugares concretos: hipódromos de Happy Valley (los miércoles) y domingos (creo que alternos) en las instalaciones de Shatin, Nuevos Territorios. Y la de dinero que se mueve en una noche de carreras de caballos… más que en los casinos de Macao según escuché alguna vez. ¡Ahí es nada!
 

Este es un ejemplo de boleto para el «Mark Six», o lo que vendría a ser la Primitiva. Elegir una serie de números entre los cuales tendremos seis más un complementario. Luego que si apuestas simples, múltiples o combinadas, eso ya a elección de cada cual.
 

Y si preguntarán, ¿has echado alguna apuestilla? pues alguna que otra vez pero de esas que son automáticas y por tan sólo 20 HKD (2 euros). Me he propuesto el programarme semanalmente para jugar algunos números pero al final mucho decir pero poco actuar. Así nunca puede tocar 😀 tendré que aplicarme y empezar a jugar unos numeritos, igual un día rascamos un buen premio.

Eso me recuerda que estando el mes de diciembre a la vuelta de la esquina, lo que implica la compra de Lotería de Navidad ¿Tienen ya su décimo? a ver si puedo jugar un fisquito aunque sea en la distancia. Buena suerte, el juego está en marcha.

Dulcito

 

Antes que todo, dar las gracias a todas las felicitaciones recibidas tanto por Facebook, correo y twitter también. Siempre hace ilusión recibir los buenos deseos desde distintos puntos del planeta, es lo bueno de las nuevas tecnologías que ayudan a tener a toda esa gente más cerca a pesar de la distancia, en especial los buenos amigos y familiares.

En un día como este, tampoco podía faltar el toque dulsito y más si a un servidor le gusta un buen postre o dulces varios. Para sorpresa mía, hace un par de semanas recibía esta tarjeta en nombre de Smartone-Vodafone con la cual podía obtener de forma gratuita entre los siguientes productos: tarta de Cova, botella de vino tinto o unos brazos de gitano con crema.
 

Y de cabeza que me fui a por una tartita, sólo me quedaba el «dilema» de elegir la adecuada, nada fácil teniendo todas tan buena pinta en el catálogo on-line. El viernes pasado llamaba para reservarla con tiempo suficiente y esta mañana he ido a recogerala, toda muy bien presentada con su cajita…
 

… y lo más importante en su interior 😀 tachaan! tarta de dos chocolates y adornada con unas hojitas de papel de oro junto con unas frambuesas. Sólo verla y la boca se deshace sola. Seguro que muchos me «odiarán» viendo estas fotos, y las ganas de comer que les voy a provocar, jeje.
 

 

Veredicto: sin palabras. Algo compactita pero con el punto justo de suavidad y el sabor del chocolate negro combinado con la capita blanca del medio. Combinación perfecta para endulzar el día compartiendo la tarta con los compañeros de la oficina. La tarta voló en cuestión de minutos.

Si pudiera les invitaría a compartir un trocito de tarta conmigo. Gracias por alegrarme el día y endulzarlo también.
 

Tradición

 

Cuando somos pequeños pocas veces somos conscientes de lo importante que resulta el apoyo de nuestros padres para tener una vida lo más fácil posible y que no nos falte de nada, no obstante, ese es el deseo de todo padre y madre. Conforme pasa el tiempo y tenemos más conciencia, sabemos de los esfuerzos que han realizado y realizan por nosotros y como nos gustaría poder compensarlo de alguna forma.

¿A dónde quiero llevar esta reflexión? desde luego que todo esto que se nos ofrece y es ley de vida, no está escrito en ningún lado que debamos «devolver» el dinero invertido en nuestra educación, pero si que querramos portarnos con ellos como se merece con alguna comida o detallito. Ahora bien, hay ciertas diferencias entre la cultura occidental y la oriental, que es el tema que quería tratar con esta entrada.

Por suerte, nuestros padres pueden tener acceso a una pensión, ya que, bastante años trabajando para que luego puedan vivir bien cuando les toque la hora de jubilarse. Ya sé que no todo el mundo no tiene la pensión que le gustaría, pero es algo a lo que uno se puede agarrar para salir para delante. En cambio, hasta hace unos años, este derecho no existía aquí hasta que se implantase el sistema denominado MPF (Mandatory Provident Funds) y viene a ser como nuestra Seguridad Social, reteniendo del salario un porcentaje que aporta a partes iguales la empresa y el trabajador. ¿Y los años anteriores hasta que se implantase este sistema? una pena que todos aquellos que llevaban años trabajando, estos años «no cuenten».

Pero detrás de los padres en Hong Kong, siempre ha estado y estará la figura de los hijos. Una vez que estos empiecen a trabajar y de forma mensual aportarán parte de su salario para sus padres. Una ayuda que siempre permanecerá a pesar de que cuando llegue el momento de ser independientes y ya no estén en el domicilio familiar. En mi opinión es una ayuda merecida, pero a veces algo no tan justa, ya que, si uno está empezando y no tiene un sueldo tan alto, apenas le da para independizarse. Desde luego que es una tradición respetable pero no deja de ser un poco estricta, ya que, he sabido de algún caso en que ese mes una persona estuviera ajustada de presupuesto y los padres digamos exigieran su parte mensual sin importar explicación alguna, y eso si que es un poco duro. Respecto a China continental, desconozco si este sistema funciona de igual forma.

Espero que el MPF ayude con el tiempo a que los ciudadanos puedan gozar en un futuro de unos fondos suficientes para su tranquilidad el día en que se retiran y no depender de la ayuda de sus hijos, aunque siempre es bienvenida y se tiene la obligación moral con ellos.

Desde luego que la tradición de ayudar a los padres con parte del salario perdurará en el tiempo, pero puede que las cosas cambien con el tiempo, no?
 

 

El lado sur

 

El domingo pasado tocaba madrugar un poco, ponerse en marcha a las 8 de la mañana y poner rumbo a Aberdeen, lado sur de la isla de Hong Kong. Trayecto de metro y luego guagua desde la estación de Hong Kong debajo del centro comercial IFC.

La ruta número 75 nos lleva en apenas unos 20-25 minutos. El tiempo en ese día como pueden apreciar en las fotos, era espléndido. Ligera brisita que soplaba y el calorcito del sol se iba dejando notar, eran las 10 en ese momento pero ya había cierta actividad en la zona, gente que como nosotros quería aprovechar el día y salir a navegar. Nosotros en cambio esperábamos una embarcación que nos llevara hasta Middle Island, lugar donde llevaríamos a cabo el entrenamiento de remo.
 

Una cara totalmente distinta al norte de la isla. A pesar de tener algunos edificios altos como se puede apreciar en algunas fotos, es una zona menos masificada y en la que el verde predomina más. Parte industrial y parte residencial, junto con su puerto deportivo donde poder encontrar «barquitos» de muy buen ver. Hasta se da un aire con el puerto de Mónaco, es un decir 😛
 

 

Seguro igual habrán apreciado que el color de las fotos es un tanto «no natural». En concreto las saqué con el móvil y haciendo uso del programa Camera360 con el filtro HDR (suave). ¿No quedaron mal verdad? al menos los tonos azules (del agua y el cielo) ganaron algo en intensidad, un efecto interesante para este procesado instantáneo.
 

No se por qué, pero este barco se da un aire con el que Quicoto tuvo la suerte de hacer aquella travesía. Yo no diría que no a un paseito en barco en una mañana de domingo.
 

Y claro, no se me podía olvidar uno de los lugares estrella cuando visitemos Aberdeen, se trata del restaurante Jumbo. Buen lugar para disfrutar tomando algo en su terraza superior o de comida china, sin que falte el pescado o marisco. Les parecerá mentira, pero aún no he ido en todo este tiempo. A ver si me cuadra un fin de semana o si tengo visita por la ciudad les llevo allí y así lo pruebo yo 🙂