Día uno

El día uno comenzando el año no es igual para todos. Igual algunos se levantan tarde después de una noche de fiesta, otros madrugan para aprovechar mejor el día o bien descansar un poco más. Nosotros después de una cena en familia, esperamos a las 12 para tomarme unas uvitas y brindar por el Nuevo Año mientras veíamos los fuegos artificiales.

Para el día 1 habíamos planeado ir al cine (Taken 3) por la tardecita, así que nos fuimos hasta Jordan y comer algo de dim sum, un sitio baratito y rico. Hasta las 2 que empezaba la película teníamos tiempo de dar una vuelta de camino al cine.

Estando tan cerquita de Prince Edward decidimos que era una buena idea darse un salto hasta el mercado de las flores.

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El ambiente en el mercado era bastante calmadito, ya había pasado el pico de actividad de la mañana y era más agradable pasear con la brisa de la tarde a medida que iba anocheciendo.

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Mucha variedad y colorido, y con precios para todos los bolsillos.

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Ya que estábamos por la zona, lo mejor era aprovechar para irnos cenaditos para casa. Le propuse a mi novia de echar una hojeada a algunos restaurantes en la calle Fa Yuen. Bastante variedad donde elegir: de noodles y dumplings, vietnamita, japonés, tailandés, de hot pot.. Seguro ya saben por cual nos decantamos 🙂

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Nada mal para empezar, ¿qué tal se les dio a ustedes el comienzo de año? Y con el primer fin de semana de 2015, espero que lo disfruten.

Cenando ricamente

Esta última semana del mes de noviembre ha estado movidita en la oficina pero finalmente podemos decir que ha pasado lo gordo y llega el momento de la calma. Entre medias el fin de semana pasado mi novia y yo hicimos una escapadita hasta Chiang Mai, lugar en el que celebramos mi cumpleaños. El par de días que estuvimos nos dio para saborear la ciudad y quedarnos con ganas de repetir para el futuro.

Mi novia se lo tenía calladito y para la noche del sábado le había echado el ojo al restaurante Dash! del cual había leído bastantes buenas críticas. Así que ese era nuestro plan para por la noche después de haber estado recorriendo los alrededores del centro por la tardecita. Reconozco que nos costó un poquito dar con el sitio porque la distribución de las calles no la teníamos del todo clara, pero como teníamos tiempo de sobra hasta la hora de la reserva pues no hubo problema. Ubicado en una bonita casa de madera de 2 plantas, con una zona de exteriores amplia y música en directo

dash

mojito
 
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Con eso de que habíamos picoteado algo por la tarde y apenas eran las 8 de la noche como que no ibamos con unas ganas de comer voraces. Decidimos pedir como entrante unos rollitos rellenos de gambas y acompañados de una salsita tipo satay. Y como plato principal también para compartir un curry verde de pollo junto con dos boles de arroz.

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Lo mejor que hicimos no pidiendo ningún plato más porque la ración de curry estaba súper bien servida, con el punto justo de picante.

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Y aunque éste no sea lo que se llama un postre muy local que digamos, pero el toque dulce con un buen brownie de chocolate con helado fue inmejorable.

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El ambiente estaba de lo más animado, diría que el restaurante estaba casi repleto y la gente no dejaba de entrar y salir. Un servicio muy atento y eficiente, poco más se puede pedir. Además, la dueña del establecimiento que también atendía no perdía la ocasión de ir saludando a los clientes para ver si todo estaba a su gusto; muy agradable desde luego el trato.

Hasta ahora no ha habido sitio que haya elegido mi novia que no nos haya gustado, de eso no puedo quejarme la verdad y más una sorpresa así en las vísperas de mi 33 cumpleaños. ¡Todo un detallazo! Espero que les gusten las fotos tanto como nos gustó a nosotros poder disfrutar de los platos y de la noche de Chiang Mai. ¡Buen finde a todos!

Dubai fugaz

No era la primera vez que pasábamos por Dubai pero siempre nos había coincidido mal la conexión tanto en el vuelo de ida como de vuelta y con el pesar de no tener unas harías para conocer el centro de la ciudad. En cambio esta vez la suerte estaba de nuestro lado, y es que la conexión de vuelta a Hong Kong me permitía el tener algo más de 10 horitas. Tiempo más que suficiente para ver los sitios más representativos de la ciudad. Yo era el que me volvía antes puesto que mi novia se quedaría en casa de una amiga allí para pasar unos días.

Lo bueno es que las distancias son relativamente cortas pero si que hay que tener cuidado con los atascos de las horas puntas, de resto no se tardan más de veinte minutos hasta el centro. Casualidad también era que donde vivía la amiga de mi novia quedaba al ladito del complejo de Dubai mall, así que mejor imposible.

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Algo bastante llamativo es el paisaje de rascacielos en medio del desierto y la cantidad de ellos que están construyendo.

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Menos mal que no era pleno verano porque sino hubiéramos sufrido más los calores típicos pero tratándose de finales de septiembre como que se notaba algo mejor. Por si acaso toca esperar un rato a que aparezca un taxi, no viene mal resguardarse bajo la sombrita como esta chica.

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Burj Khalifa es el protagonista absoluto y uno de los principales reclamos turísticos, el edificio más alto del planeta y que no deja indiferente a nadie. Mejor ir con un buen angular si queremos sacarle una foto en condiciones. Y por la noche promete mucho más con el espectáculo de luces en la fuente que tiene a sus pies pero no me daría tiempo, ya era pedir mucho 🙂

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Otro de los puntos que no hay que dejarse sin visitar es el mercado de aspecto tradicional pero muy bien acondicionado en su interior para estar fresquitos: Medinat Jumeirah.

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Tiendas de souvenirs o un buen sitio para disfrutar las vistas hacia el Burj Arab, el único hotel del mundo con 7 estrellas.

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Esto es lo más cerca que podremos tenerlo puesto que si queremos cruzar el canal por uno de los puentes hay un cartel que nos advierte el sólo para huéspedes del hotel.

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En apenas un par de horita ya habíamos visto un cachito de la ciudad pero aún se podría exprimir un poco más el tiempo e incluir algo más. Mezcla de sensaciones que despierta esta ciudad, uno de los símbolos de poderío económico de la región dominada por los jeques y el petróleo.

Arriba energía

Una de las cosas que uno echa de menos es disfrutar de desayunos como este. Puede que el café o los jugos quizás se puedan igualar, pero lo que no tiene ni punto de comparación son los bocadillos. Sin duda es el conjunto de estar en casa, en un sitio que apenas ha cambiado desde que abrió, con los mismos camareros casi y es como si el tiempo no hubiese pasado. Recordar algunas tardes con amigos disfrutando de una merienda después de haber dado una vuelta o bien cogiendo unos bocadillos para llevar e irnos directos a la playa a pasar unas horitas de sol.

Una carta donde poder elegir entre bocadillos, sandwiches, croissant o montaditos; ya en función del gusto de cada uno pues entre carne mechada, pollo, lomo, vegetal, americano y creo que alguno más se me queda. Buena variedad de jugos y batidos naturales, y también con un servicio siempre atento y eficaz.

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Es raro que me pidiese uno de carne mechada porque por lo general me gusta más de pollo, pero ambos están muy buenos. Lo bueno es si vas con alguien puedes compartir y comer medio de cada 😀 Con esto ya tenemos para ir tirando tan tranquilamente hasta Buenavista

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No podían faltar unos juguitos para rematar un buen desayuno. Naranja y frutas del bosque, ¿adivinan cuál tomé yo?

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Un lugar que lleva mínimo unos 12 años abierto y ya forma parte del centro santacrucero; seguro que habrá poca gente que no conozca el bar-zumería «Doña Papaya«, a tan sólo pocos metros de la céntrica Plaza Weyler y comienzo de la Calle Castillo. Me acuerdo cuando trabaja por la zona que siempre hacía una escapadita con algún compañero para tomar el bocadillito de media mañana y seguir el resto de la jornada con energía, lo bien que sentaba!

Seguro que ustedes también tienen ese sitio de confianza y que suelen frecuentar para un cafecito, desayuno o lo que se tercie; donde los conocen y seguro nada más entrar por la puerta saben lo que suelen pedir, qué bien sienta empezar así el día. Espero compartan alguna de sus experiencias. ¡Buen finde y que no falte energía!