Toques navideños

Y es que la Navidad estando a la vuelta de la esquina hemos tenido los toques navideños desde hace casi un mes. Bien sea en los centros comerciales, como en Pacific Place y la verdad que se lo curran bastante con todos los adornos.

Varias zonas temáticas y con actividades para los más pequeños.

Tampoco faltan algunos vinilos que decoran los cristales. En concreto, el puente que une la zona del United Centre con el propio Pacific Place (el tranvía pasa justo por debajo)

Tampoco las tiendas de conveniencia como este Cirlce K dejan pasar la ocasión para añadir un toque festivo a los productos. Me pregunto si comprando una botellita de este té con leche uno se pueda llevar el sombrerito de regalo, jeje.

Y en nuestra casa tampoco podía falta algo de decoraci´ón. Gracias a una de mis tías que siempre nos manda detallitos y podemos darle un toque especial a nuestro arbolito de Navidad. Las niñas decían de tener uno más grande, pero quizás para el año que viene si hacemos un poco de hueco 🙂 y se ponen manos a la obra para ayudar con la decoración.

En lo que respecta al clima, ha seguido estando algo más caluroso de lo habitual para estas fechas. Rozando los 26-27 grados del mediodía pero luego a la tarde-noche sí que refresca un poco.

Hay ganas de ponerse un poco más de manga larga o alguna chaquetita la verdad. Si bien es cierto que para salir a correr `por las mañanas se está de lujo pero mejor algo de fresquete y así uno se fuerza a ir con algo más de ritmo para entrar en calor.

Espero que en cada unos de sus hogares tengan ya los preparativos y con la vista puesta en las celebraciones en familia. Nos leemos en un próximo post y aprovechar estos últimos días de Diciembre.

Por la pista

Un sábado como otro cualquiera, mi momento para salir a correr y disfrutar del comienzo del día. Esta vez mi recorrido me llevó a pasar por la pista de atletismo en Sheung Shui. Esta vez sí que no fue algo planeado si no que surgió cuando iba de vuelta a casa, y no me pude resistir.

Parece mentira que viviendo en Fanling desde hace 10 años ya, y aún no había ido a esta pista. Hablando de distancia, viene a estar a unos 3kms de casa con lo que sería una buena forma de calentamiento y luego meternos en faena con algún entrenamiento acorde.

Eso me hace recordar que fue hace ya 10 años cuando sentía la llamada de correr. Coincid´ía el final de nuestra estancia en Tung Chung cuando iniciaba los primeros compases en la preparación de lo que ser´ía mi primera media marat´ón en 2014, y todo lo que ha llovido desde entonces. Han caído kilómetros y algunas carreritas que me han llenado bastante.

Va a ser que tendr´é que pasar algo más por la pista y aprovechar la instalaciones, no? desde las 6:30 que abre, no tengo excusa y ser´á cuestión de adaptar el recorrido para dejarme caer. Una forma también de ver si mejoro en distancias cortas y ex`plosivas que favorecen en las tiradas largas.

Por cierto, no les he comentado que estoy con la preparación de la Maratón de Hong Kong (21 de enero, 2024). Este será mi p`róximo reto y con mucha ilusión con estos meses por delante.

¡Felices kilómetros!

Volvimos a Osaka

Después de cinco años desde la última visita, volvimos a Osaka. Justamente fue el segundo destino cuando las niñas tenían poco más de un año después de haber ido a Tenerife un par de meses antes.

Lo que sería mi cuarta visita a la ciudad y la estancia de mayor duración. Con ganas de recorrer de nuevo sus mercados..

La popular zona de Dotonbori y su multitud de establecimientos para disfrutar takoyaki, okonomiyaki, ramen o izakaya. Hay donde elegir.

Y si queremos ocio: karaoke, juego de dardos..

Para que sirva de aperitivo, unos pinchos para abrir boca.

Fue un viaje bastante completo y con tiempo para patear, ir de parque de atracciones, descansar y hacer algunas compras.

En un próximo post les contaré algunos detalles más de lo que dio de si. Espero que me acompañen 🙂

Comiendo variadito

Aquí va uno de esos posts que tanto éxito suele tener, y es que la comida siempre capta la atención y más cuando podemos estar comiendo variadito.

De nuestra reciente visita a China después de haber estando ausentes durantes unos años por todo aquello del Covid, era momento de poder reunirse con la familia. Disfrutar de unos días en el pueblo, y nada más llegar vamos con unos platos de fideos fritos y arroz. Cervecita para acompañar.

Al día siguiente tocó almuerzo de los que empiezan tempranito y con la variedad de platos habituales: carne, verduras, sopa, y arroz que no falte.

Aunque también hubo sorpresas como esta visita a un restaurante japonés. Estaba muy bien ambientado y con sus estancias privadas en las que te tenías que descalzar. Un almuerzo donde hubo sushi de sobra, algo de pescado y pollo frito junto con té verde. La verdad que me gustó bastante y estuvimos muy bien atendidos.

Y finalmente, los platitos de dim sum no pueden faltar en cuanto hay reuniones familiares. Hay para elegir, ¿verdad?

Y de todo lo que han visto, ¿qué les gustaría elegir? ¿dulce o salado? Ahh, y esta vez no hubo postre, aunque ya saben que los chinos para los postres son un poco suyos. Si acaso algo de fruta en casa o algo de helado.