Aún recuerdo cuando me encontré al primer chicharrero por la ciudad, un encuentro de lo más simpático y cercano. Siempre se me dibuja una sonrisa al pensar sobre ello y lo pequeño que es este mundo viniéndonos a encontrar en la otra punta del globo. Esta ocasión estaba un poco más planeado digamos, y es que a través de un buen amigo, este me había comentado que una amiga había empezado a trabajar en Emirates y que próximamente pasaría por la ciudad. Era la primera vez que venía a la ciudad y estaría encantado de poder acompañarla.
Lástima que sólo iba a estar 24 horas escasas pero más que sea ver alguito en esta toma de contacto con la ciudad. No podía faltar visitar el «paseo de las estrellas» y con las vistas del skyline. Una estampa típica pero que nadie debe perderse.

Una lluvia finita estaba cayendo en aquellos instantes y con un poco de bruma que ocultaba algunos de los rascacielos pero por suerte se despejaría para disfrutar del habitual show de las luces que no faltaba a si cita diaria. La noche se quedó perfecta, y mientras ibamos de vuelta hasta Canton road se iba haciendo el momento de buscar algo de cenar.

Nada mejor que uno de mis sitios preferidos de la zona. Quedó encantada con la comida: arroz frito, pollo agridulce, siu mai y por último unos wonton de verduras en sopa. Quedó más que contenta con los platos. Por.aquel entnces algo de cansancio iba notando porque con eso de tener el horario cambiado desde Dubai, al cuerpo le.pasa factura.

Siempre hace ilusión poder estar con alguien de tu isla y estando tan lejos de nuestra tierra. Espero que si tiene ocasión de venir más adelante, ir a otro rinconcito de la ciudad o darle algunos consejitos y que pueda ir sola a descubrir más ¡Fue todo un placer Adte!


















