El otro balcón

 

Uno de los motivos principales por los que uno decide irse de vacaciones es el cambio de aires, ver otros paisajes, conocer otra gente, comida, cultura… en mi caso, puede que me quede poco por conocer de mi isla pero eso no quita para que la disfrute mucho cada vez que esté de vuelta aunque no sea por todo el tiempo que me gustase, pero no nos podemos quejar.

Siempre quedan sitios por re-visitar y re-descubrir, día o noche, solo o acompañado; esta vez íbamos mi novia y yo, una «excusa» inmejorable para recorrer los rincones de la isla y mostrarle todo lo que estuviera en mi mano. Y aunque en nuestra casa de Hong Kong no es que tengamos balcón como en mi casa de Tenerife, si que tenemos buenas vistas pero con gran contraste entre uno y otro lugar. Como en su día les comentaba, este es el turno de las vistas chicharreras y con un tiempo fantástico de bienvenida.

En esta primera foto nos encontramos con el edificio justo en frente y con la presencia de los árboles que se encuentran a lo largo de toda la rambla de la capital. Un espacio para poder pasear tranquilamente o descansar sentaditos en un banco, si el ruido de los coches lo permite que a veces el tráfico puede ser algo intenso.

Y si echamos la vista un poco más a la derecha, eso amarillo es un castillo? sé que su tiempo era un hotel pero de eso queda poco, ya que, en la actualidad y desde hace ya bastantes años es un colegio, que cambio, no? y con algunas casas «trepadas» a bordes de las montañas, que por cierto, zona nada barata aunque no creo que los precios lleguen a los de por aquí.

¿Con cuál de las vistas de se quedan? Hong Kong o Santa Cruz.. creo que la elección no es fácil, cada paisaje tiene sus elementos que los hacen diferentes y únicos a la vez. Todo un placer contemplar de nuevo el simple hecho del paso de la gente, los coches, el mismo ruido o el sonido del aire, y como si no hubiera pasado el tiempo.

Por delante, tiempo para mostrarle la isla a mi novia, a ver qué tal impresión saca al final. Seguro que no la decepcionará 🙂

 

De camino

Hoy salia de Tenerife rumbo a Hong Kong aunque antes con una paradita «obligada» en Londres. Ya se sabe que a veces la combinacion de vuelos le obliga a uno a hacer alguna noche extra en algun destino, y esta vez nos ha tocado quedarnos por la city.

Nuestro vuelo sale el domingo a eso de las 10 y media de la noche, con lo que nos podemos tomar el dia con calma y descansar un poco, que a pesar de estos dias atras que se suponen de vacaciones, entre el turisteo y demas, uno termina con el cuerpo algo cansaito. Igual un poco mas de turismo, quien sabe… por lo pronto en un rato toca irse a dormir y recuperar las fuerzas.

Nos espera el trayecto final Londres-Hong Kong, unas 13 horitas de avion de nada. Tiempo para entretenerse con algunas pelis, comer, descansar… todavia algunos/as me preguntan como me acostumbro a semejante trayecto en avion. Yo tampoco me lo creia la primera vez que recorria tan larga distancia desde Amsterdam a Hong Kong, pero todo es entretenerse 🙂

Hasta prontito, esta vez escribiendo de nuevo desde tierras hongkonesas.

 

¿Dónde andaré?

Igual les habrá extrañado a muchos/as que de repente el blog haya dejado de tener actividad en los últimos días, no? ni mucho menos me he olvidado de querer contar historias, pero era parte de mi plan para sorprender a la familia, y que bien me ha salido 😀

Andaba con la incertidumbre si al final vendría o no aprovechando las fechas de las vacaciones de Semana Santa y no llegué a concretar nada con mis padres. Así que por sorpresa me he plantado ayer en Tenerife tras haber estado un par de días en Londres, ya que, la combinación de vuelo directo Londres-Tenerife y el precio, era la mejor para el día de ayer.

En lo que iba de camino desde la estación de guaguas hasta mi casa, iba dándole vueltas a ver la forma de sorprenderlos al tocar en el portal, hasta que una vez llegado allí se me ocurre: «Comida china» (traida desde muy lejos), a lo que mi madre responder: «Aquí no es» y cuelga, jeje. Con lo que llamo de nuevo para decirle que era yo.

Por fin en casa después de casi otro añito, como pasa el tiempo desde julio del año pasado. Pero nada, aquí estamos para disfrutar de la gente y la isla durante un par de semanitas hasta el día 10 que coja rumbo de nuevo, pero mientras a disfrutar que hay días por delante.

Espero poder ir escribiendo alguna entradita de vez en cuando, siempre y cuando el tiempo lo permita. Estamos en contacto.

¡Saludos desde Tenerife!

 

Brisa marina

Para aquellos que me pedían más cositas sobre Australia 😉 que aún quedan cositas pendientes, el viaje dio de si, aunque uno siempre se queda con ansias y ganas de ver más y más. Creo que sólo por lo lejos que está el continente y lo exótico de las cosas que nos podremos encontrar por allí, siempre despierta el interés de mucha gente, no les parece?

Tras haber conocido Sydney durante unos días y mi posterior estancia en Cairns, tocaba regresar a mi punto de origen antes de tomar el avión de vuelta. Así que tuve la oportunidad de recorrer algunos sitios más de una vez, como el que comento a continuación.

Darling Harbour. Se encuentra situado hacia el norte de la ciudad en dirección a donde está ubicada la tan conocida Ópera House. Con amplios espacios para pasear, banquitos para sentarse y disfrutar la tranquilidad o si nos apetece echarnos algo en una terracita o restaurante.

Desde el mismo también podemos divisar la parte trasera de la torre de Sydey y algunos edificios altos, que son más contados que en Hong Kong. La verdad que muy bien conservada la arquitectura de esta ciudad.

Una gozada pasear cerquita del mar y su puerto deportivo con unos cuantos barquitos que ya nos gustaría a algunos poseer, jeje, ver y no tocar 🙂

El acuario y el parque animal que se encuentran en la zona son dos visitas muy recomendadas, yo no dejé pasar la ocasión de visitarlos, valen la pena.

Y no me podía olvidar de una protagonista no menos importante en esta zona, nuestra amiga la gaviota. No puedo evitar que se me vengan a la mente escenas de la peli «Buscando a Nemo», que como ya saben parte de su andadura transcurre en la ciudad de Sydney y cercanías de su zona costera. Mío, mío, mío…