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LP invertido

 

Ahora que las temperaturas son un poco más fresquitas, es el momento más apropiado para dar comienzo a la temporada de caminatas. Pasados los calores del verano, la brisa de la montaña se agradece cuando uno sale a caminar. Nos juntamos Gonzalo, Marc, Enrique y yo hace un par de domingos para salir de caminata por Lantau. No me lo pensé dos veces y decidí unirme, y el tiempo para ese día parece que iba a acompañar. Igual muchos se preguntan que significa LP, ni mucho menos nada que ver con música, sino la abreviación de Lantau Peak.

Nuestro punto de encuentro fue la estación de Tung Chung (que suerte vivir al ladito), ellos venían desde Central en el metro. Antes de empezar a movernos, hablamos un poco qué ruta llevaríamos a cabo. Les comenté las rutas que había hecho hasta el momento y nos decidimos a hacer la ascensión hasta el pico Lantau para luego descender en dirección al Ngong Ping. Una ruta que ya había tenido ocasión de hacer, pero que esta vez tenía el aliciente de hacerla en su forma invertida, experiencia totalmente distinta. Para ello cogimos un taxi que apenas tardó unos 10-15 minutos hasta el inicio de la ruta: Pak Kung Au. Desde allí, el núcleo de Tung Chung ya lucía chiquito con el aeropuerto un poquito más al fondo.
 

Era el momento de empezar la caminata, las montañas nos esperaban. El sol también nos quiso acompañar con unos rayos generosos que de vez en cuando asomaban entre las nubes. Íbamos bien provistos de líquido elemento y alguna cosa para picar más adelante. ¡Vaamos!
 

El camino asciende de forma suave, con los escalones marcados y a los lados vegetación como: espigas, arbustos y algunos arbolitos, aunque no lo suficientemente frondosa como para resguardarse a la sombre de alguno. Creo que hice bien llevando una gorrita.
 

Poco a poco vamos subiendo y la pendiente va en aumento. Los escalones son más cortitos pero más elevados, cuesta habituarse para adaptar el ritmo. El grupo con tres a la cabeza y yo siempre un poco más rezagado con eso de ir sacando fotos a cada poco. El peso extra de la cámara junto con una toalla y unas cholas para luego, se nota.
 

Echando la vista atrás, otros grupitos de gente que vamos pasando, no vamos demasiado rápido pero si a buen ritmo. Se supone que en la ascensción se tarda 1 hora y media, creo que vamos a llegar algo por debajo del tiempo de referencia. Un poco más adelante haríamos nuestra primera parada.
 

Qué bueno poder encontrar un cachito llano del camino lo suficientemente grande como para reponer un poco las fuerzas, echar un trago de agua y continuar. El camino parece como si nos llevase directamente hasta el cielo, ligeramente más azulito pero a veces cubierto con una ligera neblina
 

A la sombrita de una pequeña caseta, unos 10 minutos pasan hasta que unos compañeros de ruta deciden continuar su camino. Todos muy bien equipados, especialmente las señoras con sus viseras y paraguas para protegerse del sol, buena mochila con agua y hasta con algo de fruta que nos ofrecieron tan amablemente.
 

El primer cacho más duro del camino lo habíamos superado, había que proseguir. Yo siempre detrás vigilando y foto aquí y por allá. La cima se iba acercando poco a poco pero aún nos quedaba un trecho. Calculo que haríamos las parada como una media hora después de la primera, todo se veía más claro y las ganas de llegar a la cima aumentaban, podíamos ver a más gente desde donde estábamos. ¡Ya queda menos chicos!
 

Sólo por las vistas que se tienen merece hacer la caminata y además cuando el tiempo acompaña, una brisita que aliviaba el calor que parecía apretar por momentos, el sudor goteando por la frente. Un muy buen ejercicio para una mañana de domingo.
 

Misión cumplida: habíamos llegado a la cima. Ya estaba casi todo hecho, tan sólo nos quedaba hacer la bajada pero sin duda algo mucho más ligerito pero bajar con cuidado porque con la inercia del cuerpo uno se puede confiar e ir más rápido de lo que debiera.
 

En apenas media hora nos plantaríamos en las cercanías del gran buda de Lantau, nuestro punto de destino final. Las piernas cargaditas después de la bajada y como no, tampoco olvidar la subida anterior. Eso sí, ahora sólo teníamos en mente una cosa: almorzar algo con fundamento.

¿Para cuando repetimos? algo se tendrá que ir hablando.

 

La final

 

Después de unos cuantos meses de competiciones, este fin de semana pasado llegaba a su fin la temporada de dragon boat. Atrás quedan los meses de entrenamiento y otras carreras disputadas, con un balance más que positivo pero que aún estaba por mejorar.

El lugar: frente al puerto Victoria en la zona de Tsim Sha Tsui. El tiempo a pesar de que en los días anteriores con algo de lluvia, en esa mañana de sábado los cielos lucían azules, aunque más tarde algún que otro chaparrón descargaría pero con un calor intenso que duraría todo el fin de semana. Las carreras eran bastante espaciadas, con lo que entre una y otra había tiempo para descansar o ir a comer algo, bastante opciones donde elegir.

Centrándonos en las carreras, íbamos a participar con equipo mixto, chicos y chicas. Un total de 4 carreras en la jornada del sábado que decidirían nuestro pase a la jornada del domingo.
 

Las carreras internacionales estaban dentro del evento “Hong Kong Dragon Boat Carnival” celebradio del 17 al 19 de Junio, donde no sólo había dragon boat sino más eventos en paralelo para que la gente disfrutase con actuaciones de música o tomarse una cervecita. Todo bien planificado para que nadie se perdiese yendo de un sitio a otro.
 

Como no, los dragones no podían faltar en la decoración. La gente podía sentarse a ambos lados e intentar buscar un poquito de sombra de los árboles en los alrededores.
 

El ambiente se iba animando más y más. Las carreras pronto iban a dar a su fin y era hora de refrescarse un poco, además de celebrar los resultados después de un fin de semana intenso. A todo esto me estoy enrollando y no he contado qué tal se dio la actuación del equipo.
 

Durante la primera carrera, las cosas no salieron muy bien. Puede que los nervios, el agua un poco revuelta y que el bote más ancho de lo habitual; el resultado no fue el esperado pero no estaba todo perdido, ni mucho menos. Tendríamos una nueva oportunidad en una siguiente carrera para conseguir el pase a la final del domingo. En cambio, con el equipo mixto las cosas empezaban bastante bien y conseguíamos sin dificultad adjudicarnos la carrera y sólo pensar en las semifinales. Y las chicas que también se portaron pero se quedaron por poquito a las puertas de las finales. Para lo bueno y para lo malo, todos en equipo.

Una vez pasada la jornada de sábado, sólo quedaba el domingo con tres carreras por delante: final mixta local, final de chicos y la final mixta internacional. Todas ellas con equipos de gran nivel, tanto de Hong Kong como a nivel internacional. El hecho de haber llegado a las finales ya era un gran paso, había que darlo todo e intentar conseguir el mejor resultado posible y sobre todo disfrutar de las carreras, buen ambiente ante todo.

Y no pudo ser mejor el resultado, ya que, en la carrera mixta internacional de un total de nueve equipos finalizamos 7º (6th runner up), recibiendo este tremendo trofeo con dragón tallado, y no vean lo que pesaba. Toda una alegría para el equipo, era tiempo de hacer el cierre de la temporada.
 

Ha sido una temporada bastante completa, mi primera experiencia en un equipo de dragon boat y totalmente recomendable. Puede que desde fuera parezca duro, que lo es un poco, pero es gratificante. La gente en el equipo ayuda mucho a sentirse cómodo, dándote consejos y ánimos cuando se necesitan. Aunque aún es pronto para pensar en la próxima temporada, firmaría desde ya que sea igual de buena que la de este año. Por lo pronto, ahora tendremos un poco de descanso y un poco más adelante volveremos a los entrenamientos de circuito para ir cogiendo fondo de nuevo.

El que quiera apuntarse para el año que viene, que no se olvide.

¡Vaamos Buzz!

 

Desde dentro

 

Un día que empezaba con bastante buena pinta, a pesar de que en el pronóstico del tiempo amenazaba con un poco de lluvia pero de momento ni rastro de ella. Llegar a la playa de Tai Pak en Discovery Bay un poco antes de las 7 y media de la mañana. Lugar perfecto para las carreras que iban a tener lugar durante todo el día. El motivo: “Festival de Tueng Ng o Festival del Dragon boat” y que se viene celebrando el día 6 de junio, en esta ocasión, el día caía en lunes con los que nos había asegurado un fin de semana de tres días :)

Las casetas donde se ubicarían los equipos que competirían ya listas, mientras que la gente va llegando poco a poco. La competición arrancaba de forma oficial a las 8 pero antes había que calentar un poco y comentar cómo se iba a desarrollar la jornada.
 

Una vista preciosa desde la playa. Agua calmadita y preparada para que los botes la surquen.
 

La primera carrera del equipo era para las 8:40 (carrera 3), con lo que había tiempo suficiente pero antes toca hechar un vistazo al resto de equipos en las primera carreras. Nadie se quiere perder detalle, si ven al fondo de la foto, es el sitio desde donde comienza la carrera. Desde ahí hasta cerca de la playa, unos 350 metros si mal no recuerdo. Puede que no parezca una gran distancia, pero las carreras son explosivas.
 

Apenas ha llegado un bote de haber terminado una carrera, el resto de participantes se aproximan para tomar posiciones y dirigirse hacia la línea de salida. Parece que la organización está haciendo buena labor y todo va saliendo según el horario previsto. En la orilla de la playa la actividad se iría incrementando a lo largo del día.
 

Llegado el momento, los compañeros van tomando posiciones para la carrera. No hay tiempo que perder..
 

 

El final de carrera ha sido ajustado. La cosa queda entre 1º o 2º. A pesar de no haber empezado bien, hemos ido avanzando con mayor rapidez a mitad de carrera y poder reaccionar dándolo todo hasta el final. Una vez conocidos los tiempos, un segundo escaso de diferencia con el primer puesto. Ha estado cerquita, pero lo mejor del día estaría por llegar…
 

Entre carrera y carrera, tomar algo de líquido. La organización facilitaba a todos los equipos: Vitamin Water. La humedad se nota en el ambiente y el calor va apretando poco a poco, mejor mantener fresquitar las botellas bajo la carpa del equipo. Dentro de lo bueno, las carreras eran bastante espaciadas, así que, la gente aprovechaba para leer un poco la prensa, escuchar música o simplemente echar una cabezadita; pero no había que bajar la guardia, estar listos un rato antes de cada carrera era fundamental.
 

Se iban alternando las carreras entre el equipo mixto, de chicas y chicos. Tarde o temprano, todos tendríamos nuestra oportunidad de competir. Poco a poco, se iba acercando más público a la playa para ver de cerca las carreras pero sin llegar a ser un agobio, se estaba la mar de bien y nada que ver con el ambiente de Stanley
 

Los más pequeños y aprovechando el día festivo, no dejaron pasar la ocasión para disfrutar de los juegos en la playa. Quien sabe si un día alguno de ellos decida darse una oportunidad con el dragon boat…
 

El panel de carreras cada vez más relleno y aproximándose a las carreras del mediodía. El balance de carreras hasta el momento era positivo y con vistas a meternos de lleno en la final. Nadie iba a relajarse y había que darlo todo, la final es lo que todo el mundo desea y nosotros íbamos a por ella.
 

Las chicas Buzz si que saben relajarse entre carrera y carrera, no todo consiste en calentar los músculos sino que también hay que darle un poco de reposo, nada mejor que un poco de masaje en los hombros o la zona de la espalda. Una foto simpática, como si de un juego se tratase.
 

Entre los uniformes de los equipos, hubo algunos que destacaban por encima del resto, jeje…
 

A pesar de que el día amaneció bastante bueno, se me había olvidado comentar que había pronóstico de lluvias pero eso no empañó el día. Sí que hizo que las carreras se detuvieran un momento hasta que la lluvia parase un poco pero fue la mejor de las duchas para combatir el calor, seguro que hubo más gente que lo agradeció.
 

La jornada había sido larga pero satisfactoria. Estábamos a la espera de la entrega de los trofeos y parecía que se estaban demorando un poco. Mientras tanto la gente se adelantaba a ir celebrando con cervecita en mano. Pero antes que nada, ¿qué ganamos? nada más y nada menos que 1er puesto en la final de chicos y 2º puesto en la final mixta, lástima que nuestras chicas se quedaran a las puertas de conseguir algo más en la final, pero una actuación espectacular la de ese día.
 

3,2,1….oeeeee! hora de celebrarlo de forma oficial. El champán disparado dando un baño a la gente… Todo son caras felices y buen ambiente entre todos, y hay que captar el momento antes de que tenga las manos ocupadas.
 

Aquí la foto de los rookies del equipo (aunque faltó alguno que otro). Sin palabras, la foto habla por sí sola o mi cara también, y no es de dolor, jaja :D
 

Mi primera medalla, toda una satisfacción. Nos queda una carrera más para terminar la temporada, ¿caerá alguna más? sería genial como broche final. De momento, seguir con algunas sesiones de entrenamiento más y prepararse para el fin de semana del 17-18 de junio en TST, las carreras internacionales nos esperan.
 

Una experiencia totalmente distinta el vivir este deporte desde dentro como parte del equipo. Exigente en la práctica pero muy recomendable, no sólo por el deporte en sí sino por el buen ambiente entre los integrantes del grupo. Animo a más gente que lo pruebe y luego saque conclusiones. !Campeones, campeones!

 

Ambientazo

 

Por mucho que te digan de una cosa, hasta que no lo experimentas por ti mismo no sabes cómo es realmente. Nos habían dicho que esta carrera es la más especial de todas, el ambiente que se vive no se compara a ninguna otra. No tardaríamos en comprobarlo.

La mañana empezaba tranquila, con un cielo despejado y un mar en calma. Tras habernos reunido en el muelle del Aberdeen Boat Club, sobre las 7.30 de la mañana ponemos rumbo a la isla de Po Toi. Por delante, un trayecto de aproximadamente una hora hasta nuestro destino. A relajarse que zarpamos.
 


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Al poco de iniciar nuestra travesía, empezarían a aparecer otros barcos que también iban camino de la isla. Fácilmente reconocibles por las banderas ondeando al viento.
 

En la cubierta del barco la gente charlaba y aprovechando los primeros rayos de sol. Por delante nos esperaba un día largo y con un sol que pegaría de forma intensa, no podía faltar protección: gorras, gafas de sol y sobre todo crema.
 

Parece que llegábamos al lugar en cuestión, los barcos comienzan a apiñarse en esta pequeña bahía de la isla de Po Toi, lugar en la que se celebraría la primera carrera de la temporada y todo un privilegio al ser nuestro equipo el único con extranjeros, mientras que el resto son todos equipos con gente local y algunos de ellos con raíces de pescadores. Todo pinta muy auténtico desde luego.
 

Banderas de varios tamaños y colores, las que indican las posiciones de salida para la carrera y las que identifican a los distintos equipos participantes. Mucho colorido, y sobre todo el color de las camisetas de los equipos que al poco se reúnen en la playa para asistir a la ceremonia de apertura del día de carreras. Aquí todo es muy tradicional, está prohibido el tocar la cabeza del dragón del bote de otro equipo y puede ser visto como un símbolo de mala suerte; hay que acatar las normas y apreciar la invitación.
 

 

 

Mientras tanto, la actividad en los barcos es constante. La gente salta de uno a otro, no hay nadie quieto. Hay que iniciar los preparativos antes de la carrera, colocar los botes restantes en posición y que se suba el equipo, el inicio de la carreras es inminente y hay que estar preparados.
 

 

Aquí nuestro equipo ya en posición y recibiendo las últimas instrucciones de Nick nuestro capitán. Momento de concentración y salir a darlo todo. ¡Vamos Buzz!
 

Las carreras se irían sucediendo y los miembros del equipo rotando para dar descanso a otros. Bonita vista aérea desde el barco donde pasaríamos el resto del día a la espera del turno de cada uno. En total serían 8 carreras, equipo mixto y de hombres, cada uno con sus carreras asignadas y mientras tanto no perder de vista las carreras del equipo y nuestros rivales.
 

Máxima atención, si es que podemos ver algo con algunos de los barcos que tenemos delante.
 

Y la gente al otro lado desde la isla, tampoco pierde de vista las carreras. Ésta, una posición algo más privilegiada.
 

 

Carrera tras carrera y con un buen número de equipos. La jornada se extendería hasta casi las 4 de la tarde aunque con un poco de retraso sobre la planificación inicial. Los resultados han sido positivos y nos llevamos a casa dos trofeos; sonrisas y momentos de celebración en el barco que nos lleva de vuelta. Hay que empinar un poco el codo y celebrarlo en familia.
 

 

Uno tras otro van pasando los miembros del equipo en relación a la posición en la que están sentados en el bote, hasta que llega mi turno. ¡Allá vamos!
 

En definitiva, ha sido un gran día y toda una experiencia. Vivir el ambiente con el resto de equipos en una de la carreras de dragon boat más auténticas que puede haber en Hong Kong.

 

Dragonboat

 

Seguro que últimamente me habrán visto twitear de forma habitual usando el hashtag #dragonboat, especialmente los días de entrenamiento que son los martes y jueves, además de, los días de carrera que son los domingos. Igual a fecha de hoy muchos se preguntan ¿qué es el dragon boat?

Cuenta con más de 2000 años de historia y ligado a la cultura popular china. Práctica popular entre los pescadores y que se iba pasando de generación en generación pero con el tiempo fue adquiriendo más presencia hasta convertirse en deporte a nivel internacional en el año 1976.

Si recuerdan comentaba que me había animado a raíz de un anuncio en una de las revistas locales y me metí en el equipo Buzz Dragon. Primero fueron los entrenamientos en pista: carrera, flexiones, circuito… era parte de la pre-temporada antes de meternos de lleno en los entrenamientos dentro del bote que comenzaron en serio a principios de este año. Cada sesión con más intensidad, distintas rutinas para ganar fuerza y resistencia, casi sin darnos cuenta hemos ido mejorando poco a poco. Días en los que uno no está del todo motivado y cuesta arrancar pero se termina disfrutando al final de cada sesión, uno se va enganchando a este deporte.
 

Poco a poco ha ido adquiriendo más popularidad y se ha extendido por el resto del mundo con gran rapidez. Un deporte bastante competitivo y de gran intensidad. La distancia estándar de las carreras en los festivales es de 500 metros aunque también podemos encontrarnos con carreras de 100, 200, 1000 o 2000 metros y con sus reglas que supervisa la IDBF (Federación Internacional de Dragon Boat).

Los botes cuentan con un total de 24 personas. En filas de 2 personas que son los que reman, junto con una persona al frente que marca el ritmo con un tambor y en la parte trasera quien guía la embarcación. Remos de madera o bien de fibra de carbono son las armas para remar, el resto es sincronización y poder de equipo.
 

No hay momentos de distracción una vez se está en el agua. Dirigirse hasta la línea de salida, colocarse en posición y con el remo preparado a la espera de escuchar la señal de salida. Se mezclan los sonidos del agua, la gente que anima, el sonido de los tambores y cómo cada equipo canta las transiciones durante la carrera. Una carrera de 200 metros se va en un abrir y cerrar de ojos, no hay tiempo para relajarse. Es una labor de equipo y hay que darlo todo.
 

De momento ya llevamos un par de carreras y los resultados acompañan, aunque hay que seguir trabajando. Hay buenos elementos en el equipo y lo más importante, el buen ambiente entre todos. Disfrutar de cada entrenamiento y también durante las carreras, y ganando mejor aún :)

 

Bajo el azul

 

Uno de los motivos principales del viaje de la semana pasada, era quitarnos una espinita que teníamos desde hace tiempo. A pesar de llevar un tiempo ya por Asia y habiendo realizado escapadas viajeras en las que bien hubiera podido bucear, lo corto de la estancia hacía que uno se quedase con ganas de llegar más lejos y adentrarse a fondo en el buceo.

Esta vez no había vuelta atrás y ajustamos las fechas para que nos cuadrasen los días que debíamos pasar entre la teoría y las prácticas. Fue bastante curioso ver el ambiente que había en el centro de buceo-alojamiento, con la gente de un lado para otro con libros, en clase o viendo algunos vídeos explicativos. Hubo poco tiempo para tostarnos en la playa, aunque las horitas que tuvimos libres las aprovechamos al máximo si es que el tiempo lo permitía (hubo un par de días lluviosos..)

Después de casi 4 días, terminábamos nuestro curso de PADI Open Water. Ya sólo quedaba hacer los papeleos oportunos y recibir nuestra tarjeta temporal. La oficial en cuestión de unas 6 semanas. Es un primer pasito para seguir descubriendo las maravillas que se esconden bajo el agua.
 

Agradecer a nuestros instructores Eva y Sebastián que se portaron genial con nosotros. Si alguna vez decidieran iniciarse en el mundo del buceo, no duden en visitarles en la isla de Koh Tao, en el Ban´s Diving Resort. Si quieren un poco más de información sobre los cursos, pueden visitar su web -> Viajar y Buceo
 

Ahora sólo queda disfrutar de las pequeñas oportunidades en futuros viajes y bucear todo lo que se pueda. No hace ni una semana desde la última inmersión y ya estoy con ganas de sumergirme nuevamente. ¡Engancha!
 

 

Viajecito

 

Dentro de unas horas estaré yendo al aeropuerto rumbo a Bangkok para encontrarme con mi amigo Alberto que estará llegando también esta misma tarde. Mucho ha llovido desde que pisara la ciudad, por aquel entonces en las Navidades de 2007 a los pocos meses de llegar a Hong Kong.

La idea para este viaje es pasar el fin de semana en Bangkok y luego tirar al sur hasta la isla de Koh Tao para hacer unas inmersiones y sacarnos el ansiado PADI Open Water. Después de haber hecho unas inmersiones de prueba en Kota Kinabalu (Malasia) y cerca de Cairns (Australia), hay ganas de seguir explorando el fondo marino, una experiencia muy recomendable.

Vamos en busca del sol y unos días de descanso. Luego la siguiente ruta en el viaje será Singapur donde estaremos el finde que viene. Por tanto, el blog estará un poco descuidado durante estos días a no ser que me de tiempo de ir subiendo algunas crónicas del viaje, sino a través de twitter y Facebook. Espero que el tiempo no pase demasiado rápido, ya se sabe lo que pasa cuando uno está de relax unos días, no? luego Alberto continuará su periplo por unos días mientras yo me volveré a Hong Kong. Hasta entonces, nos vemos dentro de nada.


 

¡Buen finde a todos!

 

Primer contacto

 

Ayer empezaba el día bastante tempranito, había que madrugar para llegar a su hora. ¿El motivo? teníamos nuestra primera carrera de temporada. El lugar era cerca de Shatin, en los Nuevos Territorios, y tocaba hacer el correspondiente trayecto de metro desde Tung Chung.

Saliendo de casa sobre las 6 de la mañana, y listo para llegar hasta el lugar indicado. Cerca del río Shing Mun, justo al otro lado de donde se encuentra el hipódromo de Shatin. Entre el trayecto de tren que se cambia un par de veces de línea, más luego pillar un taxi compartido con otros compañeros del equipo desde la estación de Shatin, llegamos al punto de encuentro justo un poco antes de las 8 de la mañana.
 

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Debíamos hablar de las carreras que se sucederían a lo largo del día, repasar los puntos claves y hacer un calentamiento previo antes del inicio. El día amanecía cubierto por un poco de bruma, pero con el paso de las horas el sol se dejaría notar llegando a ser bastante intenso.

La competición daba lugar sobre las 9 de la mañana. Los equipos se disponen en sus botes y se dirigen hasta la línea de salida, mientras los jueces atentos para que esté todo en orden antes de que dé comienzo la primera carrera del día.
 

Las alineaciones ya preparadas. Un total de 4 equipos: hombres, mujeres, mixto A y mixto B. Tenemos “la suerte” de que el mixto B que es en el que estoy yo, nos toca empezar a eso de las 9.20 aunque la organización estaba avisando que se produciría un pequeño retraso. Puede que algunos equipos no hubieran terminado de registrarse o llevar sus remos para verificar que cumplen con la normativa, quien sabe. Un poquito más de tiempo para mentalizarnos antes de la carrera.
 

Mientras tanto la gente de los distintos equipos se agrupa dentro y fuera de las casetas habilitadas para ello. Lugar de encuentro entre las carreras, de descanso y para reponer fuerzas con un poco de comida; mientras tanto nuestras cosas están a buen recaudo siendo vigiladas por algunos de los compañeros.
 

Al rato, es nuestro turno. Toca colocarnos en posición y hacer fila mientras un miembro de la organización va cantando nuestros nombres confirmando que estamos todos al completo. Nos dirigimos al bote, pillamos los remos y nos subimos. Empezamos a remar en dirección a la línea de salida de forma suave, de vez en cuando frenamos el bote un poco e iniciamos la arrancada inicial que haremos en unos instantes al comienzo de la carrera. Ya casi estamos en posición y a la espera de que el resto de equipos corrijan su posición remando un poco hacia delante o hacia atrás.

Remos en posición y totalmente sumergidos, sólo queda esperar la señal para arrancar. Al poco suena por la megafonía: “Are you ready? … Attention… Gooo!!” momento en el que nos ponemos en movimiento y vamos avanzando. Tan sólo 200 metros nos separan de la línea de meta, es una carrera intensa y hay que darlo todo. Sólo vale mirar hacia delante y olvidarnos del resto de equipos, tenemos que hacer nuestra carrera y a nuestro ritmo mientras escuchamos los golpes de tambor que marcan las distintas fases de la carrera. Empezamos con 5 golpes con fuerza e inmediatamente 30 cortos pero a gran velocidad, fase de transición y remo largo. La sincronización no es del todo perfecta pero parece que vamos bien, las pausas y el dolor no valen, sólo llegar a la meta. Es una prueba para nosotros, nuestra primera carrera oficial. Las sensaciones no han sido malas, pero con lástima de no haber conseguido alzarnos con la victoria, no obstante, íbamos a tener una nueva oportunidad dentro de una carreras más.

Al poco de regresar a nuestra caseta, vemos pasar más equipos que se disponen a realizar sus carreras. La actividad de participantes de un lado para otro es intensa. Tarde o temprano le llega el turno a cada uno para competir, no hay prisas, y hay tiempo para disfrutar de un buen día aunque caluroso.
 

La gente en los tiempos muertos, se dedica a: jugar a las cartas, echar una siestita o bien leer. Cualquier actividad es buena para hacer que la espera hasta la siguiente carrera, sea mucho más llevadera.
 

 

Las carreras se van sucediendo a lo largo del día. Equipo de chicas, chicos y los mixtos. Nuestro equipo ha conseguido llegar tanto a la final de chicos como la de uno de los equipos mixtos. Hay buenas sensaciones, todo es posible en la final, pero está bastante disputado. Consiguiendo alzarnos con un 4º puesto en la final mixta (6 equipos) y 5º puesto en la final de chicos, pero ambas han estado bastante igualadas. Buena arrancada, parte media pero en la recta final se ve que hemos ido un poco justos, pero bastante contentos con la participación.

Parece mentira que ya casi vayan a ser las 5 de la tarde, ¡quién lo diría! momento en el que la organización hace la entrega de los trofeos y/o medallas, además de, alguna placa conmemorativa. Seguro que en la próxima lo celebramos desde el podio, la competición no ha hecho más que empezar.
 

Una plaquita de recuerdo, ni tan mal verdad? :)
 

Y bueno, queda lo mejor para el final: la cerveza. Seguro que a lorco o Pau, les gustaría esta parte :) Cada uno de nosotros habíamos aportado un paquete de 6 latas de cerveza, algunas de las cuales se habían ido bebiendo a lo largo del día, pero la norma era que debíamos terminarlas todas antes de irnos. Con alguna botella de agua por medio, apurando las últimas latas y botellas. ¡Un brindis por el equipo!
 

Momento de recoger las cosas e iniciar el camino de vuelta a casa. Un día largo pero en el que no ha faltado la emoción de la competición y el buen ambiente reinante en el equipo, que por cierto aún no se lo había introducido: Buzz Dragon. Ahora vuelta a la normalidad de los entrenamientos y con vistas a la próxima carrera a finales del mes de abril. Ésto continúa.

 

Middle Island

 

Parece mentira que ya hayan pasado un par de meses desde que me decidiera a unirme al equipo de dragon boat. Ya han sido unas cuantas sesiones de entrenamiento en el campo, yendo a Happy Valley todos los martes y jueves: carreras, saltos, flexiones, sentadillas, abdominales… un sin parar de unos 45 minutos en los que uno lo da todo. Y para los domingos queda lo mejor, la sesión de remo en el agua :)

El lugar de entrenamiento queda emplazado en Middle Island, y se preguntarán: ¿dónde y cómo se llega hasta allí?
 


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Cuando en su día les contaba cómo llegar hasta Aberdeen y que luego un barco nos recogía para llevarnos con rumbo a la isla, no incluí más detalles. Quizás algunos se quedaron con la incógnita.. El trayecto dura como unos 10-15 minutos y esta isla queda emplazada en mitad de las dos playas de Deep Water Bay y Repulse Bay, y quieras que no, hasta que no vas a esta isla desde el otro lado apenas uno se percata de su presencia.

Desde la instalaciones que pertenecen al Aberdeen Boat Club (ABC), tenemos una excelente vista del lado sur de la isla de Hong Kong. Mirando hacia un lado vemos parte del Ocean Park con algunas de las cabinas del teleférico en el fondo. El mar en calma y salpicado con alguna embarcaciones que esperan surcar las aguas en esta tranquila mañana de domingo. Es un día algo nublado pero a rachitas sale el sol dejando notar su presencia pero como si jugase a esconderse. Finalmente la mañana se queda genial y el fresquito del agua apenas se nota.
 

 

A pesar de haber llegado a la primera sesión con otro compañero del equipo que es vecino de Tung Chung, no es mi turno, con lo que mejor que puedo hacer es observar cómo el grupo de veteranos se ejercita. Calentamientos previos antes de subir al bote y en unos minutos están listos para subirse a la embarcación para darle al remo.
 

Lástima que el alcance del zoom del móvil no diese para mucho más, igual para la próxima me puedo llegar una de las reflex y captar el equipo en acción. No obstante, durante los entrenamientos, hay una cámara que nos graba con el fin de que luego nos veamos para corregir los movimientos a la hora de remar.

Al igual que otros muchos deportes, la técnica en la teoría parece fácil pero luego una vez en el agua, las cosas no pintan igual de fácil. A base de práctica todo se consigue. Por mi parte, este domingo será la tercera vez que me suba al bote (y con muchas ganas), intentar llevar a cabo la técnica y sobre todo, disfrutar.
 

¡Al agua se ha dicho!

 

El lado sur

 

El domingo pasado tocaba madrugar un poco, ponerse en marcha a las 8 de la mañana y poner rumbo a Aberdeen, lado sur de la isla de Hong Kong. Trayecto de metro y luego guagua desde la estación de Hong Kong debajo del centro comercial IFC.

La ruta número 75 nos lleva en apenas unos 20-25 minutos. El tiempo en ese día como pueden apreciar en las fotos, era espléndido. Ligera brisita que soplaba y el calorcito del sol se iba dejando notar, eran las 10 en ese momento pero ya había cierta actividad en la zona, gente que como nosotros quería aprovechar el día y salir a navegar. Nosotros en cambio esperábamos una embarcación que nos llevara hasta Middle Island, lugar donde llevaríamos a cabo el entrenamiento de remo.
 

Una cara totalmente distinta al norte de la isla. A pesar de tener algunos edificios altos como se puede apreciar en algunas fotos, es una zona menos masificada y en la que el verde predomina más. Parte industrial y parte residencial, junto con su puerto deportivo donde poder encontrar “barquitos” de muy buen ver. Hasta se da un aire con el puerto de Mónaco, es un decir :P
 

 

Seguro igual habrán apreciado que el color de las fotos es un tanto “no natural”. En concreto las saqué con el móvil y haciendo uso del programa Camera360 con el filtro HDR (suave). ¿No quedaron mal verdad? al menos los tonos azules (del agua y el cielo) ganaron algo en intensidad, un efecto interesante para este procesado instantáneo.
 

No se por qué, pero este barco se da un aire con el que Quicoto tuvo la suerte de hacer aquella travesía. Yo no diría que no a un paseito en barco en una mañana de domingo.
 

Y claro, no se me podía olvidar uno de los lugares estrella cuando visitemos Aberdeen, se trata del restaurante Jumbo. Buen lugar para disfrutar tomando algo en su terraza superior o de comida china, sin que falte el pescado o marisco. Les parecerá mentira, pero aún no he ido en todo este tiempo. A ver si me cuadra un fin de semana o si tengo visita por la ciudad les llevo allí y así lo pruebo yo :)