Llegó la primavera

Así despedimos el día 20, con cielo despejado y dejando atrás la estación del invierno.¡Llegó la primavera! Tan deseada por muchos aunque tampoco haga migas con otros (las alergias, por ejemplo)

El cielo azul va haciendo acto de presencia durante estos días y con temperaturas algo más cálidas pero incluso con algo de brisa por la tarde-noche.

Y el pasado fin de semana, ni tan mal pero incluso apretaba el calor para no ser ni las 9 de la mañana.

Luce el verde de las plantaciones y los árboles que empiezan a florecer. Se viene una buena época del año, la antesala del verano.

Esperemos que ahora con la Semana Santa a las puertas, el tiempo respete aunque un poco de lluvia durante esta época también es lo suyo. Será un abril de agual mil? pues para algunas de las presas, como la de Lau Shui Heung, le vendría bastante bien.

A ver qué nos deparan estos 3 meses.

Apunta y dispara

El otro día que pasé por una tienda de Log-On cuando los ojos se me fueron a esta sección de cámaras de carrete, ¿se acuerdan? muchos de nosotros nos iniciamos en el mundo de la fotografía hace ya la tira de años. Algo tan sencillo como el: apunta y dispara, aunque luego con el tiempo uno se da cuenta que es mucho más que eso.

A día de hoy estas cámaras evocan esa nostalgia del carrete. El proceso de abrir la tapa, colocar el rollo de película y esperar a sacar esa primera foto confiando que no se hubiese atascado 😀 hoy es todo un poco más fácil y apenas nos paramos a pensar en lo mucho que esto ha pasado a significar en nuestras vidas.

Y para las nuevas generaciones, igual les genera un poco de sorpresa y/o curiosidad. Seguro que más de alguno se quiere aventurar en el mundo del carrete y experimentar. Lo digital desde luego que es cómodo, pero lo convencional y esperar hasta que nuestras fotos estaban reveladas, tenía esa parte emocionante.

Ahora se me ocurre…y si compro una de estas cámaras y les dejo a mis hijas que disparen a ver qué consiguen captar. Ya tienen experiencia de haber usado una de tipo Polaroid y las que han podido sacar con el móvil; sin duda sería un buen experimento y luego a esperar a por el revelado.

Sí que ha pasado tiempo desde que con apenas 9 años tuve mi primera cámara con la que documentaría años después mis estancias en Inglaterra durante el verano. Los carretes de 36 volaban, y al final me venía con 4-5 pero luego de fotos aprovechables, eso es ya otra historia.

Café en Shek Mun

Una zona que no es de las que más frecuentemos pero aún así tiene algunas cosas que ofrecer. El otro día nos tuvimos que acercar en lo que unos parientes hacían unos tr´ámites, y mientras tanto aprovechamos para ir este café en Shek Mun.

Se nos había pasado la hora del almuerzo hace ya rato, con lo que esto vendría a ser nuestra merienda como quien dice. Para mi gusto que durante la vez anterior que estuve por la zona había otro restaurante, y fuimos a tiro hecho en cuanto vimos este. Un clásico panadería´-café estilo Hong Kong, en los que podemos llevarnos la bollería a casa o bien tomar algo allí.

No tuvimos que esperar mucho y con la misma nos indicaron una de la mesas casi al fondo del local. Vistazo al menú:

  • Tostada francesa
  • Fideos salteados con ternera
  • Fideos en sopa
  • Bollo de filete de cerdo
  • Pollo rebozado con papas fritas…

No sé si se alcanza a ver en la foto de debajo, pero la lista eran como con unas 20 opciones, y algunas de ellas bastante apetecibles. De ahí que te pongan la foto de los platos estrella 😀

Para beber un t´é con leche para mi mujer y yo opté por un café con hielo.

Un muslo de pollo con ensalada y este filete de pollo rebozado con papas fritas. Estaba todo en su punto, y también es que había ganas de comer por supuesto.

Ya sé a dónde iremos la siguiente vez que nos toque ir por la zona, aunque también habrá que explorar el resto de opciones por la zona si se tercia.

Y a todo esto se preguntarán: ¿d´onde queda Shek Mun? pues está ubicado en el distrito de Shatin, discurre a lo largo del río Shing Mun. Cuenta con una parada de tren del mismo nombre de la línea Tuen Ma (la más larga de toda la red). Está a apenas 10 minutos del hub que es la estación de Tai Wai, y no le faltan minibuses que te llevan a cualquier otra parte.

Una zona que es una de edificios industriales junto con algunos centros educativos, restaurantes locales, zonas de vivienda pública… con la montaña muy cerca y con su carril bici.

Volver a la montaña

Algo que tenía muchas ganas de hacer después de la preparación de la maratón era el poder volver a la montaña. Es otra sensación bien distinta a cuando uno corre en asfalto, hay que saber medirse en las subidas y claro, también las bajadas.

El verde de la vegetación, el clima más cambiante, el silencio.. Uno se deja envolver con todo lo que le rodea.

Y en una de mis recientes salidas yendo rumbo a Pak Tai To Yan, con bruma cerca de la cima y la humedad bien presente.

Si queremos hacer una paradita o en lo que nos ponemos algo de ropa si nos pillase lluvia.

Aprovechando en las secciones donde se pueden soltar las piernas; repechito arriba, repechito abajo.

Un entreno que me dejó con buen sabor de  boca y poder reencontrarme con algunos de mis senderos favoritos por la zona.

Entre semana uno va con el tiempo más justo, pero el fin de semana es cuando realmente se puede aprovechar algo más.

A ver qué tal se presenta para dentro de unos días. Sin olvidarse de llevar agua suficiente, algún gel/barrita y controlando las sensaciones. La montaña se disfruta pero siempre ir con cabeza 🙂