Se hace la luz

El fuego durante estas pasadas fiestas es un elemento destacado en las celebraciones. De las casas se suelen colgar algunas tracas después de que empieza el Año Nuevo y durante la noche por espacio de varias horas no dejan de escucharse los fuegos artificiales que la gente lanza desde las azoteas de las casas, son el mejor lugar.

Eso sí, con precaución y guardando una distancia de seguridad, no tiene porque pasar nada malo. No son fuego muy potentes, pero sólo lo manejan los adultos desde luego. Y para los niños tenemos las clásicas bengalas chiquitas, siempre bajo la supervisión de los mayores.


 

 

 

Nadie mejor que el pueblo chino en el manejo de fuegos artificiales ya que fueron ellos los que descubrieron la pólvora hace ya miles de años. Con el tiempo se han ido perfeccionando y se usan en cantidad de eventos a lo largo del año como la celebración del Día de China o el establecimiento de HKSAR, entre otros acontecimientos de la región. Es algo que gusta de ver a todo el mundo.

Por suerte el estar en una región fuera del centro de la gran ciudad, permite a todos ver los fuegos más de cerca. En Hong Kong está prohibido el uso de fuegos en la calle, una medida de seguridad para evitar accidentes. Pero digamos, en el marco un poco más rural, se puede hacer con algo más de garantía al ver más espacio en los alrededores y por ser un poco menos molesto aunque no está exento del correspondiente alboroto pim pam, pum pum… pero al fin y al cabo, se está de celebración 🙂

Año de la Serpiente

Ambiente festivo el que se vivirá hoy en muchos rincones no sólo de China sino de Asia y muchos otros puntos del planeta. Dejando atrás el año del dragón y dando paso a la serpiente. Quizás un año marcado por acontecimientos pasados, año en el que hay que ser cauteloso pero que también seguro traerá cosas buenas.

image
 
image

En anteriores años de la serpiente, se dieron grandes acontecimientos tales como la caída del Muro de Berlín, el final de la Guerra Fría, el ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono o el movimiento de Tiananmen. Momentos que están grabados en la memoria de muchos. Pero también hay momentos para la alegría ya que en años de la serpiente, se descubrió el ADN o se realizó el primer transplante de un hígado artificial. Hay que ser optimistas desde luego y seguro que la recuperación de la economía, avances en el campo dea ciencia o la resolución de conflictos entre países, sean algunos de los hechos positivos de este año.

En lo que refiere al horóscopo chino es considerado un animal sagrado, de aspecto positivo y de buena suerte, también relacionado con la sabiduría. En China la consideran una entidad protectora y en India es simbolizado por el dios Shiva. El año chino que empieza hoy 10 de febrero de 2013 y se extiende hasta el 30 de enero de 2014.

Kung Hei Fat Choi! Feliz año nuevo!

Primer vistazo

 

La primera etapa del viaje se había dado sin contratiempos y nos encontrábamos ya en Zurich. Hacernos un poco a la ubicación de las calles y dónde estaba nuestro hotel, y también con un poco de suerte, llegamos sin problema. El hotel situado no en el centro, centro sino un poco más en los laterales en una zona llamada Dolder y con unas vistas preciosas de la ciudad. Una panorámica llena de casitas bajas y con el lago un poco más al fondo.

Y justo al ladito teníamos un tranvía que ascendía cada poco a la zona más elevada. Muy buena conexión para ir hasta el centro sin la necesidad de coger el coche. Sin embargo, era más cómodo con coche ya que siendo los días de Navidad y estando todo más tranquilo de lo habitual, nos aseguraríamos la vuelta al hotel sin problemas de transporte.

Con el bonito de las montañas nevadas a lo lejos. Las vistas no podían ser mejores desde luego y sobre todo la tranquilidad del lugar. Bien es cierto que después de descansar un poco, ducharnos y prepararnos para salir, empezaba a anochecer y en esta ocasíón sólo llevé conmigo el móvil. Lo bueno vendría al día siguiente y poder disfrutar algo del centro.

El centro de Zurich es muy acogedor, con edificios de piedra, callecitas estrechas, líneas de tranvía y muchos detalles. Era una mañana un tanto gris, pero por suerte más tarde el día se iría despejando poco a poco 🙂

La altura de los edificios no solía pasar de cuatro plantas y con colores llamativos en sus fachadas y sin que faltase el toque de la decoración navideña.


 

Incluso con alguna sorpresa como este edificio con un sitio de nombre: «Bodega Española». Casa fundada en 1874 como pudimos leer en el letrero, ahí es nada.

Seguíamos nuestro recorrido por el lateral del canal y divisando algunos de los puentes que separand un lado de otro. Destacando algunas edificios religiosos y uno con torre de reloj. A veces daba la sensación de ir atrás en el tiempo a medida que caminábamos por las calles empedradas y rodeados de tantos edificios históricos y bien conservados.


 

Para entonces, y después de haber desayunado algo de camino, el cielo lucía más azul y los rayos de sol salían timidamenete entre las nubes. Subiendo hasta una zona un poco más elevada desde la cual disfrutar otra perspectiva de la ciudad, estábamos en Lindenhof. Gracias a que en aquella mañana una conocida de una amiga que nos acompañába, nos guió y sugirió algunos sitios para ver, siendo éste uno de ellos.

El resto a veces puede llegar a ser un poco laberíntico como tramos de escaleras empinados, callecitas que se estrechan al paso por boutiques o negocios tradicionales. Tiene mucho encanto esta parte de la ciudad.

Tampoco faltaría encontrar edificios con placas de instituciones bancarias conocidas. No obstante, la ciudad es un centro financiero destacado y sobre todo a nivel de banca privada e inversiones. Por momentos pasaban por mi cabeza escenas de la película de Jason Bourne cuando accedía al número de cuenta de aquella cápsulita que llevaba consigo (qué buena peli!)


 

No podíamos haber tenido mejor día y aunque hacía algo de frío, era más que soportable pero ni guantes ni bufanda eran necesarios. Y camino de la estación de trenes íbamos puesto que la amiga que nos acompañó la noche anterior y durante este paseito mañanero, debía regresarse.


 

Momentos más tarde aprovecharíamos para almorzar algo por los alrededores que el cuerpo ya iba pidiendo algo, pero mejor será que se los cuente en otro momento. Hoy para romper la tradición de los viernes, no toca post gastronómico. Buen finde a todos!

Lentamente

En las entradas que suelo escribir, los que me conocen saben que me gusta contar las cosas con todos los detalles posibles. Recrear todo aquello que ha pasado por mi mente mientras he visitado algún sitio concreto. ¿Pueden llegar a cansar los sitios si los visitamos varias veces? Yo creo que no, aunque si que puede haber excepciones claro.

Tai O es uno de esos sitios que es una fuente inagotable de momentos que captar. En el ritmo pausado de su gente, o la tranquilidad de sus callecitas que a veces se ve interrumpida por algún grupo de turistas. Les dejo con algunos de esos momentos recogidos en la última visita a finales de diciembre y poco antes de empezar las vacaciones de Navidad, con un tiempo de lo más agradable.

Espero que les haya gustado la selección, y eso que hay muchas más cosas por ver. Seguro les llama la atención alguna cosa, ¿verdad? Es un sitio ideal para pasar una tarde de fin de semana, lentamente.