Regalarse

 

Apenas quedan un par de días para que comiencen las celebraciones del Nuevo Año Chino, el año del conejo. En los hogares se van ultimando los detalles para las celebraciones de estos días. Momento en el que se juntan las familias para compartir mesa y disfrutar del ambiente festivo.

Seguro que mucha gente ya ha iniciado su viaje de regreso a casa, no obstante, este período del año es cuando más desplazamientos se producen. La gente que trabaja fuera de su ciudad de origen, inicia el retorno para juntarse con los suyos. Y con ellos, no pueden faltar presentes con los que obsequiar tanto a familiares como amigos. Es la tradición.

En su momento hablaba que es habitual llevar a las casas algo de fruta, pero no nos podemos olvidar de algunos dulces como pueden ser: galletas o chocolates. Durante estos días, los supermercados se encuentran repletos de gran variedad de estos dulces y destacan especialmente los Ferrero Rocher o esta conocida marca de galletas danesas.
 

 

Aunque no todo va a ser cosas dulces, también se suelen regalar productos más tradicionales como pueden ser: setas chinas o abalone.
 

Como pueden ver, serán días en los que la comida está asegurada. No sólo de los presentes que se entregan, sino también de las cenas y/o almuerzos que se realizan con los familiares y amigos. Así que, si están invitados a alguna celebración durante estas fechas, nunca está de más ir con algún presente bajo el brazo, la gente quedará más que encantada con el gesto.
 

Animal nuevo

 

¿Ya sabían todos que animal le toca al 2011 en el horóscopo chino? pues se trata del conejo. Este año que viene a ser el Año Chino 4079, que por cierto, aún están por llegar las celebraciones de la entrada de año que serán a principios de febrero. El conejo se trata del cuarto animal dentro de este horóscopo.
 

Para aquellos que hayan nacido en los años: 1915, 1927, 1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999 o en este 2011. Las personas nacidas en el año de este animal, se dice que son de caracter calmado pero persistentes a la vez. Y a la hora de tratar asuntos familiares, saben manejarlos con tacto. Animal que dentro de la cultura china representa: longevidad. También un símbolo de gracia, los buenos modales, el consejo sano, la bondad y la sensibilidad.

A modo de curiosidad, algunos personajes famosos nacidos bajo este animal son: Albert Einstein, Frank Sinatra, Johnny Deep, David Beckham o el mismo Tiger Woods.

Ocasión que no se deja pasar para conmemorar la llegada del nuevo año, ya se ven paneles en el metro anunciando un ticket conmemorativo. Al igual que el año pasado con el año del tigre, podemos elegir entre dos versiones de ticket: una tradicional y otra más moderna ilustrada con un curioso personaje llamado Tuzzi. Apuesto que apunto estarán de agotarse, el que no corre vuela con las promociones.
 

Espero que sea un buen año para todos los que tengan este animal como signo, y para el resto, claro que también un feliz año 2011. Ya nos llegará nuestro turno con el animal correspondiente, tiempo al tiempo 😀

 

Pim pam pum

 

Muchos me preguntaron por twitter a qué se debía que el pasado viernes fuera festivo en Hong Kong. La razón: celebración del día Nacional de China y el resultado: finde largo de 3 días que siempre se agradece.

Desde que estoy por estas tierras, curiosamente hoy hace 3 años desde que aterrizase en esta ciudad, era la segunda vez que tenía la ocasión de ver las celebraciones de este día tan especial para la gente de China y Hong Kong, aunque sin olvidarme tampoco de Macao. Un día para disfrutar en familia o con los amigos, ir a pasear, comer y al terminar el día sobre las 9 de la noche, los tradicionales fuegos sobre el puerto Victoria en la bahía de Hong Kong. Aún recuerdo mi primera vez entre el bullicio de TST. Esta vez me cambié de lado y presencié los fuegos desde Central y a los pies del IFC 2.

A continuación les dejo algunas de las fotos que pude captar sin que nadie se interpusiera en la trayectoria de la cámara, tarea no del todo fácil y teniendo en cuenta lo alejado de mi posición. No obstante, el espectáculo que duro poco más de 20 minutos, tuvo mucho colorido aunque en algunos momentos con el humo de los propios fuegos y un poco de viento que se levantó, no dejaba ver del todo bien. Espero que les gusten, a ver si el año que viene hay más y mejores 🙂


 

 

Sin duda uno de los colores que más predominaba era el amarillo en diversas tonalidades, llenando de color el cielo de Hong Kong y con permiso de los verdes, azules o los rojos que transmiten prosperidad y fortuna


 

 

Esta foto hasta parece una nebulosa, ¿no creen?

Parece que la traca final se iba acercando y los gritos de la gente iban en aumento. El espectáculo estaba tocando a su fin.
 

Ya sólo queda prepararse para el año que viene. Seguro que muchos ya cuentan los días al igual que sucede con los Carnavales por mi tierra 🙂

 

Ruta en bici

 

Última jornada del viaje. ¿Qué nos quedaba por hacer? no podíamos irnos sin ir a dar una vuelta en bici por los alrededores de Yangshuo e ir a visitar algunos de los puntos principales de interés. Después de un desayuno con fundamento, era el momento de ir a por las bicis que alquilamos en el propio hostal.

Salimos como a eso de las 9 y media de la mañana, por delante un par de horas de pedaleo por la zona. Una ruta sencilla y prácticamente llana, sin dificultad, aunque como a lo largo de todo el viaje, el calor nos quiso acompañar también en este último día. No obstante, la tormenta de la noche anterior hizo bien en limpiar un poco el ambiente.

Callejeando un poco por el centro y poco a poco nos íbamos alejando. Menos casas y más campo ante nuestros ojos. Nuestro primer punto en la ruta de ese día era: el Big Banyan Tree, una de las principales atracciones de la zona. Plantado hace bastantes años durante la dinastía Jin se mantiene firme desde hace más de 1000 años. En sí el árbol es bastante bonito y frondoso, y estando bajo su copa podemos ver como varios troncos se entrelazan como si fueran varios pero en realidad se trata del mismo árbol.
 

Increíble ver el gentío en las balsas de bambú para pasar al otro lado, hasta algunos haciendos sus particulares batallas de agua. Por suerte parece que nadie terminó en el agua 🙂
 

Nosotros por si acaso vamos a pie bordeando y así nos alejamos un poco hacia una zona más tranquila del parque. Después de caminar un ratito, decidimos que no había mucho más que ver y mejor nos dirigíamos al siguiente sitio recomendado. Venga, a las bicis se ha dicho.
 

 

Lo bueno de las distancias entre uno y otro, es que son bastante cortas aunque como siempre, en el mapa nos pueda parecer lo contrario. Bastante curiosa la forma de esta montaña (Moon Hill) con un agujero perfecto con forma de media-luna. Lo caprichosa que puede llegar a ser la naturaleza y el hombre aprovechar la ocasión para tener un reclamo turístico.
 

 

Íbamos bastante bien de tiempo con lo que hasta nos podíamos permitir perdernos un poco por un camino que iba paralelo al río. El bambú también era protagonista con un pequeño embarque para dar un paseo. Una versión del río Li pero algo más reducida, menos mal.
 

 

Aunque hay otros que prefieren echarse una siesta a la espera de la hora de comer, eso sí que es vida, no? 😀
 

Campos de arroz y montañas, el sello de la casa en la zona. Con ese verde característico de la época de verano. Una tranquila mañana de domingo en la que no es descanso para muchos, hay que cuidar el campo para que el arroz crezca sano y tengan buena cosecha.
 

 

 

Disfrutando de la brisa y las curvas en la bici, parando de vez en cuando para disfrutar del paisaje y casi siempre yo el más rezagado (lo reconozco) teniendo que apretar para engancharme de nuevo al grupo, un buen ejercicio. Hora de meternos por un caminito entre los arrozales que nos haría volver a Yangshuo, haciendo una ruta circular, pero llega el momento de la incertidumbre: ¿izquierda o derecha? me pongo a mirar los caracteres dibujados en una piedra al lado del camino, pero ninguno se me parecía con los de Yangshuo (阳朔). Le preguntamos a la bueña señora que se ve al fondo de la foto, a ver…
 

Y parece ser que el camino a seguir es el de la derecha. Esperemos que sea el bueno…
 

 

No había que dejar pasar la ocasión de sacarnos una foto de grupo en un marco como este. Vamos a preparar nuestro «trípode» improvisado. Bicicleta en posición y ahora colocar la cámara con el temporizador que ya se encarga de eso Alberto
 

 

Y parece que está todo en equilibrio. Preparados, listos…
 

yaa!
 

Sólo nos queda echar la vista atrás y pensar: ¿será un adiós o un hasta luego? nos tenemos que ir alejando de los campos de arroz y las montañas. Tenemos el tiempo justo de refrescarnos un poco y almorzar para luego coger el taxi rumbo al aeropuerto.
 

El viaje se acaba pero los recuerdos y las experiencias quedan en nuestra mente. Haber disfrutado de la buena compañía de Miguel, Inés, Nuño y Alberto, compañeros de aventura durante esos días, vale más que el cansancio de esos días con largas caminatas y no las suficientes horas de sueño, eso es lo de menos.
 

Sin duda un viaje para recordar y repetir. Háganlo si pueden y luego me comentan sus experiencias.