Posteos etiquetados Hoteles

Contacto Mallorca

 

Llegaríamos a la isla un sábado de tarde después de pasar unos días increíbles en Barcelona con muy buen tiempo y esperábamos que en Mallorca fuesen igual de buenos pudiendo disfrutar más del mar con algunas raciones de playita.

El vuelo es bastante corto con lo que casi ni te enteras, pero ya se sabe lo que pasa en los aeropuertos que uno invierte más tiempo pasando por el mostrador de facturación, seguridad y llegar a tu puerta de embarque con la consiguiente espera, que lo que fue el vuelo en sí. Lo malo una vez llegado al Aeropuerto de Palma de Mallorca, lo larga que se hizo la espera hasta que pudimos coger el coche que habíamos alquilado para esos días de estancia.

¡Qué ganas, por fin conducir! una de las cosas que más echo de menos estando en Hong Kong, aunque el transporte público con lo bien que funciona y cubriendo nuestras necesidades, uno no necesita más de momento. Y éste fue el coche que elegimos. Mentira, que nos dieron un modelo superior pero al mismo precio y ni tan mal :D
 

Había sido precavido y memoricé los mapas en el móvil para orientarnos por los alrededores de la capital, aunque al final me terminé haciendo un poco de lío con una intersección e hicimos algún kilómetro de más pero finalmente llegamos a nuestro hotel. Mientras dejé las maletas en la puerta con mi novia, me fui a dejar el coche al aparcamiento más cercano. El hotel no estaba en el centro, centro pero se podía ir muy fácilmente bien en coche o igual a pie con algo más de paseíto, eso sí, parecía una zona bastante tranquila y el sitio por fuera inspiraba bastante relax.

¿Qué les parece la habitación? bonita, ¿verdad? Si hay algo en lo que confío, es en el buen gusto de mi chica a la hora de escoger el alojamiento, aunque si es cierto que le cuesta un poco decidirse pero siempre dan con una buena elección y esta no iba a ser menos.
 

 

 

Nuestra primera noche en la isla iba a ser de relax absoluto, luego ya tendríamos el día del domingo por delante para aprovechar y ver más cositas. El plan era ir en busca de algunas calitas por la zona sureste, tenía algunas recomendaciones pero seguro que improvisaríamos un poco. A ver qué tal se nos da, en la próxima entrega lo sabrán. Pero aún quedaban horas de sol para irnos hasta la avenida y disfrutar de un paseíto contemplando algunos barquitos de impresión.
 

 

Finalmente, Singapur

Parece que ha costado, pero el viaje llegaba a su fin. Una semana bastante intensa pasando el fin de semana anterior en Bangkok y luego la estancia en Koh Tao donde obtendríamos nuestro título de Padi Open Water. Pero aún quedaba lo mejor, un reencuentro con nuestro amigo y compañero de beca Miguel que sigue residiendo en Singapur.

En esta ciudad, sería donde mi viaje terminaría y pondría rumbo a Hong Kong. En cambio, Alberto podría seguir disfrutando de unos días más de relax en la ciudad y luego volver a Tailandia para seguir tostándose al sol, cosa que no tuvimos mucho tiempo durante el curso de buceo pero que mereció la pena.

Para ambos, Singapur era un lugar que para nada nos era extraño, al contrario, anteriormente ya habíamos estado en algunas ocasiones pero siempre es agradable volver y más si se visita a los amigos. Poder disfrutar de la rica comida local en uno de los muchos food court que existen..
 

O contemplar las bonitas vistas nocturnas desde la casa de Miguel
 

¿Qué nos quedaba por ver? Esta es la respuesta: el Marina Bay Sands. Pero no es tan sólo por el edificio en sí, sino lo que uno puede divisar desde lo alto. Recuerdo que en el anterior viaje aún estaba en construcción y cuando hemos ido esta última vez, hace poco que ya celebraban un año desde su apertura. El diseño es arriesgado y no deja a nadie indiferente.
 

Y una vez arriba, creo que las fotos hablan por sí solas :)
 

La ciudad en la oscuridad y solamente alumbrada por las luces de los rascacielos, la farolas de las calles y los coches que no dejan de pasar. Estamos a sábado y la gente aprovecha para salir a disfrutar de la tarde-noche, es lo suyo.
 

Haciendo un círculo vamos recorriendo la plataforma acristalada de un lado a otro, parando a cada rato (si es que hay hueco) para sacar fotos desde los distintos ángulos.
 

 

Una chica se ofreció amablemente a sacarnos una foto. Tan entusiasmados estábamos sacando fotos cada uno por su lado, pero una foto conjunta en un lugar como este no podía faltar. Nos merecíamos disfrutar de la noche singapuriense después de tanto ajetreo en días anteriores, y es que en parte, era un alivio estar en un entorno más moderno y sobre todo cómodo.
 

Ya casi habíamos dado la vuelta completa. Si se fijan con algo de detalle, al fondo de esta foto se pueden apreciar las luces de las grúas del puerto de la ciudad. Pero aún no daríamos la visita por concluída…
 

En lo alto también podemos encontrar el restaurante Ku De Ta donde se pueden degustar platos de cocina asiática moderna (japonesa, china, tailandesa o indonesia). Ya que estábamos allí y sería la última noche antes de terminar el viaje, dijos por qué no intentarlo y parece que la suerte estuvo de nuestro lado. Sin reserva previa y en menos de 20 segundos, una mesa para dos salió de la nada, y nosotros tan contentos.

Sashimi de salmón, filete de atún a la plancha, pinchitos de carne y unos chopitos fritos fueron nuestras elecciones. Estaba todo exquisito y las raciones bastante bien servidas. He de decir que me las imaginaba de entrada mucho más minimalistas, pero con los platos que pedimos nos quedamos más que satisfechos.
 

Y de postre: mousse de maracuyá con unas galletitas y un toque de mango (si no recuerdo mal).
 

Muy contentos que quedamos y decir, que el precio no tan caro como uno se pueda esperar, además, era una ocasión especial y lo merecía. Antes de bajar decidimos dar un paseo por la zona del hotel que cuenta con una zona ajardinada y que da acceso a la piscina, y ya se lo imaginarán…
 

Bañarse en ella es todo un espectáculo, aunque nos conformamos con verlo de lejos. Igual si en un próximo viaje a la ciudad y tengo la suerte de alojarme en el hotel, podría contar la experiencia desde otro punto de vista.
 

Ya cenados y dispuesto a salir, la noche no había hecho más que empezar. Nos íbamos alejando despacio del edificio, luce impresionante de noche y con el reflejo en el agua aún más.
 

No era un adiós, sino un hasta pronto. Singapur siempre estará dispuesta a recibirnos con los brazos abiertos y poder descubrir más cosas en cada visita, sino, aquí hay una prueba. Creo que ya sé por donde perderme para la próxima.
 

Lone Pine

 

La elección de un buen hotel es clave para que nuestras pequeñas escapadas viajeras puedan ser más relajantes aún, si es esa nuestra intención. Está claro que en los viajes, hay variedad de gustos y por tanto, hay que pensar qué es lo que más nos conviene a la hora de elegir nuestro alojamiento (ubicación, servicios, precio..entre otros). En Internet podemos encontrar cantidad de páginas webs, algunas como la web de Wimdu que ofrece información muy completa sobre alojamiento en muchos rincones del mundo.

En el reciente viaje a Penang, después de habernos estudiado un poco la geografía de la isla y las distintas áreas de hoteles, optamos por elegir la zona norte y más en concreto en Batu Ferringhi. Una zona tranquila, con playa cerquita y situada a unos 20 minutos de Georgetown. Y el hotel elegido, es el que da nombre a la entrada de hoy: Lone Pine. Ni que decir que el día anterior, con el viaje y demás no tardamos mucho en irnos a dormir con lo que las fotos las dejaríamos para el día siguiente.

Curiosamente, este hotel es el primero que se construyó en la zona allá por el año 1946. Ahí sigue al pie del cañón, aunque hace no mucho se llevaron a cabo unas renovaciones para que se siga conservando en buen estado.

El día amanecía un tanto nublado pero al poco el sol empezaría a calentar con bastante intensidad, los primeros rayos empezaban a dar calor, iluminando los pasillos. Con una decoración de toque minimalista, contraste del blanco de las paredes y el negro del suelo, pero con un estilo acogedor. Esa es la sensación que tiene uno mientra recorre el pasillo de camino a la habitación. Teníamos asignada la número 215, escondidita un poco más adelante a la izquierda.
 

Como podrán observar, la habitación es bastante luminosa y espaciosa. Ya me gustaría tener una cama como esa en mi casa de Hong Kong, pero el espacio es el espacio amigo. No podía faltar tampoco una televisión con varios canales locales, aunque en esta ocasión no contaba con base para ipod como cuando nos quedamos en el hotel de Huizhou, pero sólo un pequeño detalle, ya que, el resto estaba todo a nuestro gusto.
 

Y asomándonos un poco al baño con puerta de cristal, bastante llamativo. No den ideas, jaja.
 

Yéndonos al balconcito, nos encontramos con vistas al jardín y la piscina. Oculta tras los árboles la playita a dos pasos, por la que pasearíamos en varias ocasiones tanto después de nuestro primer desayuno como en las tardes viniendo de vuelta de almorzar. En el entorno se respiraba una tranquilidad total, sin apenas ruido. Sólo el “canto” de algunos pájaros: uaaaaaaa, uaaaaaaa! :) y las olas de fondo. No podíamos haber elegido mejor sitio para desconectar por unos días.
 

 

Momento de pasear por algunas zonas comunes del hotel, pequeñas estancias que bien podrían recordar a un salón convencional. Algunos sofás, una mesita para echar una partida a las cartas o el mahjong. Sentarse para charlar un rato, leer o simplemente descansar resguardados del sol que empieza a notarse.
 

 

Pero ya que hemos venido a un sitio cálido y con ganas de coger colorcito, mejor darse una vuelta por los alrededores de la piscina. Elegir nuestro rinconcito preferido, desplegar toalla y echar un rato a disfrutar del solecito, eso sí, que no falte protector. No nos confíemos que luego igual tenemos un ligero tono rosadito, jeje.
 

¿A quién le apetece un chapuzón?
 

Para aquellos que quieran estar más cerca del meollo, las opciones de hoteles en Georgetown son variadas pero si nos queremos alejar sólo un fisquito, la zona en la que se encuentra el hotel es más que recomendable. En las cercanías no faltan restaurantes, tiendecitas, sitios donde tomar jugos de frutas… hasta un mercadillo que cobra vida cuando empieza a caer la noche. Sin duda, no nos defraudó y acertamos en la elección.

 

Del diez

 

Sin duda, lo mejor de la escapadita con el tour a Huizhou: el hotel. Cuando uno viaja solo el panorama es totalmente distinto a cuado uno va en pareja, y quedarse en un hotel de más categoría gusta, no me digan que no es genial :)

El precio del tour era por debajo de los 90 euros por persona e incluía todos los desplazamientos, las comidas junto con la noche de hotel y al día siguiente su correspondiente desayuno. Después de pasar unas cuantas horas en la guagua, primero desde Shenzhen a Huizhou, al restaurante, luego de visita, que si la cena y por último, nuestro destino final en la noche del sábado era el Hotel Crowne Plaza. Todo un señor 5 estrellas y bastante nuevecito.
 

En lo que nuestro guía hacía las gestiones para conseguir las tarjetas de nuestras habitaciones, tiempo para poder golifiar por la recepción y sacar algunas fotos. Bastante amplio y el ambiente muy tranquilo, aunque también como eran casi las 10 de la noche, se entiende.
 

 

 

Al par de minutos ya disponíamos de nuestra tarjeta y era momento de irnos hasta la planta 10. Qué ganas de llegar a la habitación y dejarnos caer sobre la cama. En nuestras mentes imaginando cómo sería el interior… ya queda poco para saberlo, unos poco metros más por el pasillo y habremos llegado.
 

¡¡Y tachán!! aquí estamos en la habitación 1004. Las camas tienen una pinta tremenda. Al poco confirmaríamos los cómodas que eran y lo a gustito que se estaba tirado en ellas viendo la tele un rato.
 

Tampoco nos podemos olvidar del señor baño que además de su buena ducha, no podía faltar una buena bañera. Unos acabados bastante elegantes como pueden ver, todo colocadito y listo para ser usado. Una duchita caería en breve…
 

 

Me quedo con algunos detalles de la habitación como son estas conexiones del televisor justo a la altura de la mesa escritorio, ideales para conectar nuestro portátil y disfrutarlo a pantalla gigante. Súper útil si tenemos algún vídeo almacenado en nuestro disco duro, o bien, si disponemos de una memoria usb. El entretenimiento mientras descansamos, lo tenemos asegurado en caso de que no encontremos nada interesante en los “pocos” canales existentes en la televisión.
 

Ya sólo me queda analizar el aspecto de la comida. Al día siguiente después de un buen descanso, pudimos disfrutar de un buffet-desayuno en el que no faltaban platos de todo tipo. Desde dim sum hasta los clásicos huevos revueltos con salchichas, algo de dulcitos y que tampoco falte frutita variada.

He aquí mi elección. Empezar con un juguito de naranja y luego vendría un cafecito. La tentación me pudo, fue ver unos gofres y plasss: “estos para mi”, con un toque de chocolate y también de mermelada de grosellas (oculto por el otro lado)
 

 

Para cerrar, nada mejor que un mix de frutas, y a cada cual mejor, pero sin duda la fruta de dragón y la naranja estaban en su punto
 

Muy buenas sensaciones las que nos causó el hotel, lástima que sólo nos quedásemos durante una noche pero suficiente para recargar las pilas y desconectar en un ambiente muy agradable. Más que recomendable.

Fantástichoc

 

El sábado pasado aprovechando la tarde teníamos un plan en mente: ir de merienda. El lugar elegido fue el Hotel Mandarin Oriental, que recientemente había anunciado que tenía una oferta de “tea time set” con especialidad en chocolate. Pintaba muy tentador así que decidimos probar a ver que tal.

El hecho de ir de merienda a algunos hoteles y/o restaurantes, es una práctica bastante habitual los fines de semana. Disfrutar de unos dulcitos, algunos sandwiches junto con una taza de café o té. El lugar más famoso en la ciudad para poder disfrutar de una de estas meriendas es el hotel Península situado en TST (Kowloon) que por cierto, aún no he ido pero igual un día de estos habrá que probarlo.

Menú en mano, podíamos decantarnos por otras opciones para la hora de la merienda pero nosotros ya lo teníamos claro, íbamos a por nuestra opción con chocolate. Dicho y hecho, bebidas pedidas y ahora sólo queda esperar a que nos traigan la parte saladita de la merienda, de la parte dulce ya se encarga cada cual ya que es en plan buffet. Al ataquerr! :D
 

 

Vamos a echar un vistazo a ver qué se cuece en la sala. Ambientación con piruletas y palitos de caramelo (no se comen, jeje).
 

Los protagonistas de esta merienda se encuentran dispuestos para que la gente los vaya a degustar. La pregunta es: ¿por dónde empezar? Hay bastante buena variedad y será cuestión de ir degustando poco a poco, no vaya a ser que de una sola vez nos llenemos. Por delante tenemos más de 2 horas (el horario es de 15.00 a 17.30 horas), tiempo suficiente para disfrutar de la comida charlar, hacer una pausa, seguir comiendo…
 

Aquí vamos con la primera tanda de la tarde. Un buen surtido con tarta sacher, unos pequeños brownies, copita de frutas y un buñuelo con crema. Nada mal para empezar y acompañado del cafecito latte que les mostraba unas fotos más arriba. El ambiente es agradable, con música suave de fondo y la gente se ve que está disfrutando de esta hora de la merienda.
 

 

Entre tanto dulce, tampoco puede saltar algo de cositas saladas para amenizar. Aquí tenemos unos sandwiches de salmón y de jamón cocido junto con unas pequeñas quiche. Sin tampoco olvidarnos de unos “scones” para rellenarlos con un poco de crema de queso y mermelada de fresa con pétalo de rosa, que por cierto, esta última estaba buenísima. Habrá que pasarse un día por la tienda del hotel y hacernos con un botecito de estas, seguro que a mi madre le gustaría, ella es la fan nº1 de las mermeladas :)
 

 

Después de este pequeño inciso, retomamos con algunos más de los dulces allí presentes. Nota mental: apuntar los nombres de las tartas o sino haberle sacado una foto más de cerca a los cartelitos, aunque ya sólo con las fotos uno se hace una idea y dan ganas de darle un bocadito, ¿verdad? Como se nota que el rey de la tarde era el chocolate, el mismo que daba nombre al menú. En forma de brownie, trozo de tarta o bien a modo de “pincho”.
 

Entre una cosa y otra, era momento de ir pidiendo un segundo café junto con este último plato, que sería el último de la tarde. Puede parece que por el tamañito de los dulces, éstos sean poca cosa pero uno se queda más que satisfecho, doy fe de ello. Estaban todos bastante buenos, a no ser alguno que tenía el bizcocho un poco seco u otro que se pasaba de dulzor, pero en líneas generales una muy buena experiencia.
 

Y a todo esto, muchos se preguntarán: ¿es caro? pues siendo el sitio que es, el precio es razonable. Viene a ser 388 HKD el conjunto para 2 personas, lo que viene a ser en torno a un poco menos de 20 euros por persona, incluyendo el buffet de postres más una bebida por persona. ¿Qué les parece? seguro que no les disgustaría probarlo si tienen ocasión, bien en este hotel o en otro sitio. Rodearse de buena compañía y disfrutar una merienda distinta :)
 

Queda menos

 

Parece que se va acercando la fecha en la que abran al público el que será el hotel situado en el edificio más alto de la ciudad: el nuevo Ritz-Carlton. Y el edificio en cuestión es: el ICC (International Commerce Centre), ubicado en Kowloon, el nuevo dominador en el panorama arquitectónico de la ciudad. Si algunos recuerdan, el edificio más alto era: el IFC ubicado en la isla de Hong Kong, el cual tiene una altura de unos 420 metros pero que se ve superado por el nuevo gigante de la ciudad con casi 490 metros. Queda pendiente reportaje sobre este nuevo “inquilino” entre nosotros.

En lo alto del ICC es donde estára este nuevo hotel. Anteriormente contaba con edificio propio en la zona de Central-Admiralty pero decidieron trasladarse a estas nuevas instalaciones que faltará muy poco para el uso y disfrute de los visitantes y ciudadanos. Abarca desde la planta 102 hasta la 118 que es la parte más alta del edificio.
 

Con un total de más de 300 habitaciones, varios restaurantes, además de, un spa; seguro que se convierte en punto de referencia en lo que a alojamiento se refiere. Algunos rumores escuché de que tendrá un sky bar, que puede resultar más que interesante. Disfrutar de una copa en la noche hongkonesa o un almuerzo en un soleado día de verano al fresco de las alturas, ¿no pinta mal verdad?

Desde casa por las noches he visto cierta actividad en lo alto, todo apunta a que estén acelerando los trabajos para hacer la inauguración cuanto antes. Estaremos atentos para cuando esta se produzca y como no, habrá que ir a visitarlo cuando se pueda y ver las impresiones :)

 

Probando, probando

Que me abandono con mis post culinarios, y sé que gustan mucho o no? :) Esta vez no se trata de comida local sino que vamos a darnos un saltito hasta tierras sudamericanas y más concretamente a Perú. El otro día tuve ocasión de asistir a un evento de comida peruana organizado en el hotel Grand Hyatt de Hong Kong. El plan no pintaba mal, ya que, era tipo buffet, así que mejor ir con ganas de comer.

A parte de la comida peruana que era la estrella del buffet, con platos de todo tipo con toques algo picantes pero muy gustosos entre los cuales teníamos:
  • Carnes.
  • Arroz.
  • Pescado y marisco.
También nos podíamos encontrar con ingredientes para hacernos una ensalada (lechuga, tomates, pepino, zanahoria y distintos aderezos), así es como empecé para sentar el estómago y para luego pasar a un variadito que presento en la siguiente foto:

- Salmón (tipo sashimi pero caramelizado)
- Vieira.
- Ensalada de pescado crudo con una mayonesita.
- Carnita guisada con cebolla y tomate.

¿Qué les parece? no está mal para empezar verdad :) un poco de plato frío (el pescado) y algo más calentito con la carne, juntos pero no revueltos. El pescado estaba super fresco y reconozco que fue adictivo. Había gran cantidad de platos con pescado y no se me puede pasar nombrar el cebiche, lástima que me lo comí antes de sacar la foto.

Y como segundo, algún plato nuevo como un arrocito, algo de gambas y pulpito, además de repetir carnita y vieira, no vean como estaba disfrutando, y aún quedaba lo mejor.

Claro, los postres :D Desde un “clásico” tiramisú de chocolate blanco o tarta de albaricoque, no tan peruano, a una especie de merengue de mora con una cremita o una mousse blanca, sin dejar de pasar alguns postres con fruta de la pasión. Todos ellos muy interesantes.

Era la primera vez que tenía contacto con la comida de Perú y ciertamente, muy satisfecho, sobre todo por la parte de los platos de pescado, que vicio. Seguro que nuestro amigo Pau disfrutaría mucho, aunque ya sé yo que Quicoto no se animaría al pescado crudo, pero si con un arrocito o una carnita, verdad?

Quedan todos invitados a probar esta cocina. Espero que les abra el apetito para el día de hoy.