Impresión 3D

Hace un tiempo que hablaba de Sammo Hung cuando lo divisaba en una de las grandes vallas publicitarias en Kowloon. En esta ocasión les traigo la versión reducida de cuerpo entero y además realizada con una impresora en 3D, que ahora se están poniendo cada vez más de moda.

image

La figurita del conocido actor tan sólo era a modo de ejemplo. En el caso de querer la nuestra propia, tan sólo era necesario facilitar una foto tipo carnet tanto de frente como de perfil y con ello era posible crear un modelo 3D de nuestra cara para luego hacer la correspondiente impresión. Ilustrado en tan sólo unos pasos y también orientado a las parejas puesto que hace nada fue San Valentín.

image

Eso me recuerda que hay una startup en la ciudad que lleva ya un tiempo con una impresora 3D con un precio bastante económico, por si le quieren echar un vistazo -> Makibox

Dudo que mucha gente cuente con impresoras de este tipo en casa por ser algo que se está introduciendo poco a poco pero que abre muchas posibilidades y no sólo para figuritas de decoración.

Mi segunda media maratón

image

El haber tenido mi primera experiencia el año pasado y sentir buenas vibraciones, hizo que este año no quisiera dejar de participar en la edición 2014 de la maratón de la ciudad. Así que, levantarse a eso de las cinco y media para ir con tiempo, prepararse el desayuno con calma. Todo en la mochila, camiseta con dorsal puesto y rumbo a coger el metro. En mi estación empezaría a encontrarme algunos corredores más, se distinguían por la bolsa plástica que te dan para meter tus pertenencias y que luego las puedas recoger al terminar la carrera. Yo la llevaba dentro de la mochila y una vez tuviese todo listo iría a dejarla al furgón que tenía asignado.

El móvil conmigo junto con el soporte para llevar en el brazo, ir al baño a desalojar líquidos y hacer el calentamiento pertinente. Mucha más gente iba de un lado a otro, bien haciendo trote suave o haciendo estiramientos. Se respiraba ambiente de carrera, qué ganas de empezar!

image
 
image

Esta vez no cometí el fallo de quedarme demasiado atrás, así que me fui aproximando lo más que podía a la línea de salida. Aún quedaban quince minutos para el comienzo pero por la megafonía estaban animando el ambiente y mientras tanto hacíamos la ola con nuestras voces. Todos estábamos deseosos de ponernos en movimiento; una ligera brisa soplaba por la calle Nathan y es que el día de cielos grises también presagiaba que pudiese llover, pero finalmente se aguantaría. La cuenta atrás estaba al llegar y todos poníamos a punto nuestros relojes y/o móviles. 3,2,1… Piiiiii! Empezaba el trote suave y avanzando la masa mientras se escuchaba el sonido de las pisadas.

image

Por delante los 21 kilómetros hasta la llegada al parque Victoria. Teniendo en mente el tiempo anterior, mi idea era acercarme a las 2horas o si fuera posible bajarlas. En los primeros kilómetros fui cogiendo ritmo suave, adelantando cuando hacía falta y sabiendo que luego podría apretar algo más de cara al final según me viese de fuerzas.

El punto de retorno a la altura del km 6,5 es cuando se vuelve en dirección hacia el túnel de Kowloon Oeste que te permite soltar un poco poco las piernas en el tramo que tiene algo de bajada. Una vez dentro del túnel, que se hace más largo de lo que es, aflojé un poco y sabiendo la pequeña rampa con peralte justo a la salida. Llegados hasta la isla, sólo nos quedan 6 kilómetros por delante pero que tiene algunos sube-bajas interesantes.

En alguna ocasión comprobaba el reloj y viendo el tiempo me iba haciendo una idea de la hora de llegada estimada, creo que iba bastante bien aunque los últimos tres kilómetros si que se me hicieron un poco más pesados pero me centré para hacer el esfuerzo final.

Tiempo final: 1h55m19s. No podía estar más contento y es que había conseguido bajar en casi catorce minutos en relación a mi tiempo del año pasado. Los meses de entrenamiento habían dado sus frutos. Ahora a continuar con el buen hábito.

Jugar la suerte

La industria del juego en la ciudad no está permitida, pero a tan sólo una hora de ferry podemos desplazarnos hasta Macao y dejarnos seducir por las ruletas, máquinas tragaperras y otros juegos de mesa. Tal es así el volumen que se mueve durante el año, que ha desbancado a la mismísima ciudad de Las Vegas. Cantidad de turistas de China continental se desplazan hasta allí; visitar sus calles, disfrutar la gastronomía, hacer compras y como no, dejarse dinero en el juego.

Me acuerdo cuando tuve la ocasión de visitar por primera vez la ciudad, visita obligada aunque sea una vez y transportarse a sus calles adoquinadas con toques europeos. Por aquel entonces, una de las grandes atracciones era la reciente apertura del Venetian, uno de los casinos más grandes por aquel entonces. Con el paso de los años han ido abriendo otros pero este sigue siendo uno de los más majestuosos sin duda.

Relacionado con el tema, justo en estos días también se ha estrenado una película del conocido actor Chow Yun Fat y en la que la temática gira en torno al mundo del juego y de título «From Vegas to Macau». El papel de jugador de cartas no le es nuevo ni mucho menos a Chow Yun Fat, puesto que hace bastantes años en una de las primeras películas que protagonizó encarnaba a un afortunado jugador y posteriormente se juntaría con Andy Lau y Stephen Chow, otros dos grandes.

Sólo por ver el ambiente de los casinos por dentro, ya merece el viajito hasta allí y ya que estamos pues podremos jugar nuestra suerte en alguna de las máquinas, quien sabe si podremos resultar premiados y todo está en probar pero sin dejarse llevar, porque luego los excesos son malos.

Y si no podemos desplazarnos al casino, el casino vendrá a nosotros puesto que hoy en día existen webs como www.casino-movil.es que ponen al alcance de nuestra mano el poder jugar con tan sólo unos pocos clics. Es buena alternativa y más con el uso creciente de dispositivos móviles a nivel global.

Tocar la fibra

Aunque hacía tiempo que llevaba queriendo tener una conexión de Internet más decente pues en los últimos tres años nos vemos hemos apañado con una conexión de módem 3G que por un lado era algo cómodo porque no requería instalaciones cuando nos hemos mudado; por el otro estaba limitado en cuestiones de velocidad y en función de la cobertura de la zona. Finalmente era hora de dar el cambio a algo mejorcito.

Entre los distintos proveedores de internet que hay, tenía claro que íbamos a ir de cabeza con Hong Kong Broadband (HKBN). Otro de los principales que es PCCW tiene bastante presencia pero sus más y sus menos, yo siempre lo comparo con Telefónica en España 🙂

Entre las ofertas a elegir, empezando desde 100 megas por 188HK$, luego 500megas por 238 HK$ y finalmente 1Giga por 278HK$. Optando a combinar con algunos canales de televisión y línea de teléfono por un pequeña cantidad adicional. En definitiva, que por apenas 30 euros al mes podríamos tener la máxima velocidad más televisión y teléfono. ¡Estaba clara la elección!

image

Vinieron a instalarlo antes de la festividad de año nuevo chino, con lo que llevamos un par de semanas de uso y de momento ninguna pega. La diferencia con de la conexión anterior es notable, aunque no he hecho pruebas de velocidad a fondo y teniendo en cuenta que usando en casa la wifi pues el rendimiento baja un poco, pero no se podemos quejarnos desde luego.

Comentar que es un contrato de 2 años y en ese periodo hay un total de 5 meses que salen gratis digamos. Bueno, todo lo tienen calculado y no van a perder dinero contigo. Ahora a disfrutar de la banda ancha

Para más información en la web de HKBN