Regalito

 

Ahora que he tenido tiempo, no podía dejar pasar la ocasión de hacerle un «reportaje» a nuestro siguiente protagonista. Alberto que en la vez anterior tuvo un detallazo, esta vez también se portó trayendo consigo algunos presentes de aquellas tierras: unos mochis buenísimos (mango y té verde) y unos Kit Kat. De los mochis ni dio tiempo a retratarles, ya que, había que comérselos rápido para que no se echaran a perder.

¿Y qué podemos decir de estos Kit Kat? yo que por la pinta que tenía la caja y esos colores verditos, me sugería que podrían ser de té verde, pero la cosa cambió cuando descubrí un lateral… wasabi
 

 

Mi pregunta era la siguiente: ¿picarían? Seguro que más de una vez se les fue la mano con el wasabi cuando comen sushi y luego… la sensación que «inunda» nuestra nariz, eso ni los chicles de eucalipto. Uno se queda con unos sudores y como que uno puede respirar el doble, jaja o no? 🙂
 

Ya sólo nos queda hacer la prueba, paquetito abierto y preparado para dar el primero mordisco… ¿Sensaciones? de momento ni rastro del sabor del wasabi pero sí que una sensación distinta comparado con el Kit Kat original. Chocolate blanco con un ligero color verde pistacho. ¿Igual los «picores» empiezan pasados unos segundos? pero por si acaso vamos a tomárnoslo con calma e ir disfrutando en los días siguientes del resto de Kit Kat´s.

Gracias Alberto por traerlos desde las tierra de los «Kit Kat´s raros». Tendrás que hacer una recopilación de todos los que encuentres por allá, seguro nos sorprendes con sabores más que exóticos. No lo dudo 🙂
 

Buenos días Hong Kong

 

¿Qué implica levantarse de la cama? apagar el despertador, desperezarse, ponerse las babuchas, ir al baño y refrescarnos… aunque no quita para que en el proceso nos sintamos algo perezosos y nos entretengamos un poco más de la cuenta mientras nos duchamos o preparamos el desayuno. Una persona, una forma de ser, una rutina pero con algo en común: los buenos días y sin importar en qué idioma se diga o la ciudad que nos encontremos, es algo que no falta para arrancar nuestro día.

Siendo animales de costumbres, hay veces que uno pasa por alto pequeños detalles que pueden parecer insignificantes. En mi caso particular, en el día a día a la hora de levantarme, el sol ha salido un par de horas antes, pero, ¿y ver el amanecer?… Puestas de sol unas cuantas, pero ver cómo despierta el sol y nos da los buenos días, no. Aún no lo había experimentado en esta ciudad, pero eso tiene fácil solución.

¿Y de quién fue la idea? de Alberto justamente, que como recuerdan en la entrada del lunes venía a quedarse unos días y luego continuar juntos de viaje a China continental. A pesar de conocer bastante bien la ciudad, venía con ganas de seguir descubriendo cosas nuevas y su idea no pudo ser más acertada: vivir el momento del amanecer y qué mejor sitio que: el Pico Victoria.

Dicho y hecho nos hemos levantado esta mañana a eso de las 4 y cuarto de la mañana con el objetivo de llevar a cabo la idea y llegar con suficiente antelación antes de que empezaran a aparecer los primeros rayos de luz en el comienzo de un nuevo día. Esto era que lo que nos encontrábamos nada más llegar:
 

Sólo era el comienzo de lo que estaba por venir en los minutos siguientes. Cámaras listas para captar esos instantes y dar la bienvenida al astro Sol que iba despertando ante nuestros ojos. Un nuevo día en la ciudad comienza con los primeros rayos.
 

Un madrugón más que justificado para vivir una experiencia más que recomendable y que ofrece una imagen distinta de la ciudad, como también comenta Alberto en su entrada. Espero que lo disfruten tanto como lo hemos hecho nosotros.
 

Tengo visita

 

Hoy mismito en vuelo directo desde Japón llega mi amigo Alberto para pasar unos días en Hong Kong. Parece mentira que hayan pasado ya 4 meses desde que pasó por aquí con regalitos en mano.

En este tiempo que lleva en Japón ha estado estudiando de forma intensiva el japonés antes de ponerse de lleno en su proceso de investigación durante los próximos 2 años. Ahora bien, le toca una pausa en el aprendizaje y ha aprovechado para encontrarse con unos amigos que vienen de España y la ocasión de poder juntarme con él y hacer un viaje por China (Guilin-Yangshuo) dentro de unos días. Seguro que aprovechamos para dar algún paseo por la ciudad aunque de sobra la conozca, pero sé que le encanta 🙂

Será como en los viejos tiempos cuando pisaba por primera vez Hong Kong, disfrutando de las carreras o de pateo por la ciudad. Seguro que aprovecha para recorrer de nuevo alguna de sus calles o simplemente disfrutar de unos días de descanso. sabe que siempre es bienvenido y es una alegría que esté por aquí.
 

 

Amigos

Aunque hace ya una semanita y algo que mi amigo Alberto dejó Hong Kong con rumbo a Vietnam, aún no había tenido ocasión de estrenar lo que me había traído cuando llegó. Bueno, el jamoncito fue lo primero que se abrió y ya estaba dando buena cuenta de la otra mitad del paquete, que ayer para cenar me hice un bocadillito con él, y de postre cayeron luego algunos chocolatitos. Me llevé una sorpresa muy agradable con lo que me trajo: jamoncito y bombones. Siempre hace mucha ilusión cuando uno tiene visitas y más aún si vienen con algo debajo del brazo, no?

A veces me gustaría que viniera más gente de visita por estas tierras, pero ya se que no estoy precisamente cerca. Claro que se echan de menos cosas de la tierra como: mojito, quesadillas, principe alberto… y así de primeras las que me vienen a la mente. Sino en el próximo viaje que haga, me tendré que traer algunas cositas para aprovisionarme 🙂

Si ustedes vivieran por estas tierras, qué sería lo que más echarían de menos? o igual no les llamaría tanto el estar tan lejos del hogar? imagino que habrá diversidad de opiniones, en función de lo aventurer@s que sea cada uno. Está claro que hay que dar el paso para saber lo que se siente, aunque luego se echen cosas de menos, al menos para mi merece la pena la decisión que di en su día.

Y a disfrutar de los regalitos, siempre bienvenidos.