Batman

 

Este fin de semana que hemos hecho una pequeña escapada a China al pueblo de los padres de mi novia. Nos marchamos el sábado a la tarde después de comer y regresamos ayer por la tarde-noche. Lo bueno es que no está demasiado lejos, pero aún así con el trasiego del tren hasta la frontera, luego pasa inmigración y pilla otro tren, hasta finalmente el coche a la casa, es un cachito.

Lo bueno de ir esos días es que uno puede desconectar un poco. El móvil fuera que sino el roaming sale muy caro con el twitter o el correo. ¿Qué puede hacer uno entonces? pues comer, echarse una siesta, comer otra vez y entre tanto pues ver la tele un rato (en mandarín o cantonés). Anda que no fue simpático ni nada ver la peli de Señor y Señora Smith de Brad Pitt y Angelina Jolie hablando en mandarín 🙂
 

La nota simpática del fin de semana o al menos sorprendente, fue que después de darme una ducha e ir al cuarto para cambiarme de ropa, de eso que me giro y veo algo dando vueltas por la habitación. Parecía demasiado grande para ser una palomita y me doy cuenta que es… un murciélago que revoloteaba en círculos desorientado en la habitación. ¿Cómo entró? pues yo creo que igual ya estaba metido dentro del cuarto. Y no veas lo que costó sacarlo, que sino, no había quien durmiese esa noche.

¿Igual andaba buscando a Robin su compañero de aventuras? mmmm… cosas de estas no me han pasado por Hong Kong desde luego. La emoción de salir fuera desde luego.

 

Prohibiciones

 

Está claro que las normas están para todos y hay que cumplirlas, aunque luego haya casos en los que la gente se las salte a la torera, pero claro, luego tienen que pagar las consecuencias. En el caso de Hong Kong, uno puede sentir la diferencia de modales y formas de ser de sus ciudadanos respecto a los del resto de China y quieras que no, eso se agradece. No obstante, hay que tener presentes algunas normas y recordarlas por si acaso.

En los espacios públicos sobre todo en los parques y jardines, nos podemos encontrar con carteles de este tipo. Algunas de las prohibiciones son claramente obvias como el «No fumar» o «No escupir» pero algunas, creo que limitan a cierto sector como son los niños y más en un espacio como un pequeño jardín. Si lo pensamos de forma detenida, también de esta forma se pueden evitar accidentes entre los más pequeños (pelota o monopatín suelto) y siempre es mejor prevenir que curar, como dice el dicho.
 

Otros carteles en cambio van más allá con prohibiciones que son del tipo: «por si se te ocurriera…». Me explico, si nos fijamos en la señal donde aparece una camisa colgada con un palo y hasta con el detalle de las gotitas de agua, nos advierte que en ese lugar no está permitido dejar la ropa tendida para que se seque. No es la primera vez que he visto ropa tendida en alguna vaya cercana, aprovechando el solecito mañanero. Teniendo en cuenta el poco espacio que hay en algunas casas, que «mejor» sitio que la calle para tender unas sábanas, la gente se las ingenia como puede.
 

No se llega a ser tan estricto como puede ser en Singapur, que ya se sabe la fama que tiene (ej: multar por comer durian en el metro o cruzar la calle por sitios no permitidos…) De momento no he visto a ningún policía en acción multando a alguien por haberse saltado alguna norma, eso es buena señal. Y para ver cosas más auténticas, tenemos China continental a un pasito, eso si que es una experiencia.

 

El lado amargo

 

Las nuevas tecnologías que están en el punto de mira de los amantes de los gadgets y los consumidores en general, esta vez nos muestra el lado un tanto más oscuro y amargo de los trabajadores encargados de producir todos estos dispositivos que llenan el mercado actual de las principales marcas como son: HP, Dell, Apple, Microsoft… por nombrar algunas.

¿Y quién se «esconde» detrás de la producción de todos ellos?
 

Foxconn empresa de origen taiwanés pero con distintas fábricas repartidas por China, una de ellas en la cercana Shenzhen, a unos 40 kilómetros de Hong Kong. De ser un pequeño pueblo de pescadores hace apenas 20 años, ha pasado a convertirse en todo un gigante donde se concentran gran cantidad de empresas tecnológicas y donde el mercado de electrónica es inmenso, tanto originales como las tan famosas copias chinas que intentar llevar los dispositivos originales a otros nivel.

A la luz han salido varios casos de trabajadores que han decidido quitarse la vida debido al estrés que sufrían en sus puestos de trabajo, lo que hace entrever lo duro que puede ser trabajar en una de estas fábricas y las condiciones que se imponen para que la producción no cese. No es justo que tengan que morir algunos compañeros para que luego las condiciones laborales y/o salariales del resto puedan mejorar, verdad? Por lo menos la empresa ha salido a dar la cara y responder antes las críticas. Esperemos que tomen las medidas oportunas.

Lo primero de entrada, ha sido un aumento de un 20% de salario a todos sus empleado, pero seguro que no se queda ahí la cosa. ¿Qué será lo siguiente? esperemos que las condiciones mejoren para todos ellos y no tengamos que ver/escuchar en las noticias la pérdida de otro trabajador por circunstancias similares.

Seguro que a partir de ahora, la gente apreciará un poco más el trabajo que se encuentra detrás de cada gadget que caiga en sus manos.
 

El menú

 

Ante nosotros tenemos el típico escenario que se presenta en la mesa de cualquier restaurante local que se precie. No pueden faltar las teteras, en este caso un total de tres que contienen: una agua y las otras dos variedades de té (verde y rojo), aunque según preferencias de los comensales, bien podrían ser ambas teteras con el mismo tipo de té. Y como no, el menú, que bien puede ser plastificado o a veces una simple hoja de papel en la que marcaremos los platos a comer.
 

Aquí un poco más cerca podemos observar la comanda. ¿Qué se puede deducir de aquí? lo que si está claro es el número de la mesa: 105, y si nos fijamos un poco más a la derecha tenemos un 132 x 7, que viene a ser un total de 7 personas a cenar a razón de 132 HKD (12-13 €) por cabeza, que está muy bien ya que es tipo buffet. Y a medida que vayan trayendo algunos de los platos, simplemente hacen una marquita en la hoja aunque por ejemplo en los restaurantes de dim sum, te ponen hasta un sello y todo, curioso.
 

Esa noche estabamos en un local de hot pot, que por cierto es muy recomendable y al que ya hemos ido unas cuantas veces, ubicado en la zona de Wan Chai en la isla de Hong Kong. Como cada hot pot que se precie, no podían faltar algunos de los condimentos para alegrar nuestra comida (chile rojo, cebollita frita o cebollino picadito), listos para mezclar con salsa de soja. Pero bueno, no me voy por las ramas que cuando uno se pone a hablar de comida, ya se sabe…
 

Bueno, les dejo con el menú para que vayan eligiendo.