Apunta y dispara

El otro día que pasé por una tienda de Log-On cuando los ojos se me fueron a esta sección de cámaras de carrete, ¿se acuerdan? muchos de nosotros nos iniciamos en el mundo de la fotografía hace ya la tira de años. Algo tan sencillo como el: apunta y dispara, aunque luego con el tiempo uno se da cuenta que es mucho más que eso.

A día de hoy estas cámaras evocan esa nostalgia del carrete. El proceso de abrir la tapa, colocar el rollo de película y esperar a sacar esa primera foto confiando que no se hubiese atascado 😀 hoy es todo un poco más fácil y apenas nos paramos a pensar en lo mucho que esto ha pasado a significar en nuestras vidas.

Y para las nuevas generaciones, igual les genera un poco de sorpresa y/o curiosidad. Seguro que más de alguno se quiere aventurar en el mundo del carrete y experimentar. Lo digital desde luego que es cómodo, pero lo convencional y esperar hasta que nuestras fotos estaban reveladas, tenía esa parte emocionante.

Ahora se me ocurre…y si compro una de estas cámaras y les dejo a mis hijas que disparen a ver qué consiguen captar. Ya tienen experiencia de haber usado una de tipo Polaroid y las que han podido sacar con el móvil; sin duda sería un buen experimento y luego a esperar a por el revelado.

Sí que ha pasado tiempo desde que con apenas 9 años tuve mi primera cámara con la que documentaría años después mis estancias en Inglaterra durante el verano. Los carretes de 36 volaban, y al final me venía con 4-5 pero luego de fotos aprovechables, eso es ya otra historia.

Volver a la montaña

Algo que tenía muchas ganas de hacer después de la preparación de la maratón era el poder volver a la montaña. Es otra sensación bien distinta a cuando uno corre en asfalto, hay que saber medirse en las subidas y claro, también las bajadas.

El verde de la vegetación, el clima más cambiante, el silencio.. Uno se deja envolver con todo lo que le rodea.

Y en una de mis recientes salidas yendo rumbo a Pak Tai To Yan, con bruma cerca de la cima y la humedad bien presente.

Si queremos hacer una paradita o en lo que nos ponemos algo de ropa si nos pillase lluvia.

Aprovechando en las secciones donde se pueden soltar las piernas; repechito arriba, repechito abajo.

Un entreno que me dejó con buen sabor de  boca y poder reencontrarme con algunos de mis senderos favoritos por la zona.

Entre semana uno va con el tiempo más justo, pero el fin de semana es cuando realmente se puede aprovechar algo más.

A ver qué tal se presenta para dentro de unos días. Sin olvidarse de llevar agua suficiente, algún gel/barrita y controlando las sensaciones. La montaña se disfruta pero siempre ir con cabeza 🙂

Mil quinientos

Y como anunciaba hace poco, ha llegado el momento en el hago mil quinientos posts en este blog. Una buena cifra sin duda, y que sin prisa y con algunas pausas, se ha alcanzado.

Se me ocurre el ejemplo de una carretera, donde a veces el tráfico fluye al igual que las ideas o a veces también se atascan.

Ha sido cuestión de equilibrio digamos, con años buenos y otros regulares, sobre todo en los últimos años. No obstante, este que es mi espacio personal en el que empecé a plasmar mis vivencias por allá en el verano de 2007 y hasta nuestros días, forma una parte importante de mi vida.

A ver, que fluyan de nuevo las ideas… Sin presión 🙂

No puedo prometer nada, pero si mantener vivo el espíritu del Blog. Poder conectar con gente como antaño y confiando que el contenido pueda resultar de interés y/o curiosidad a los que se dejen caer por aquí.

Podría decir: «a por otros mil quinientos» pero son palabras mayores y no hay que adelantarse a los acontecimientos.

Para los de siempre, para los intermitentes, para los nuevos; gracias por sus aportaciones durante todo este tiempo, ustedes saben bien quiénes son 🙂

Nos seguimos leyendo por aquí o en alguna de las redes sociales.

Saludos navideños del Chicharrero por Hong Kong

¡Felices fiestas!

Toques navideños

Y es que la Navidad estando a la vuelta de la esquina hemos tenido los toques navideños desde hace casi un mes. Bien sea en los centros comerciales, como en Pacific Place y la verdad que se lo curran bastante con todos los adornos.

Varias zonas temáticas y con actividades para los más pequeños.

Tampoco faltan algunos vinilos que decoran los cristales. En concreto, el puente que une la zona del United Centre con el propio Pacific Place (el tranvía pasa justo por debajo)

Tampoco las tiendas de conveniencia como este Cirlce K dejan pasar la ocasión para añadir un toque festivo a los productos. Me pregunto si comprando una botellita de este té con leche uno se pueda llevar el sombrerito de regalo, jeje.

Y en nuestra casa tampoco podía falta algo de decoraci´ón. Gracias a una de mis tías que siempre nos manda detallitos y podemos darle un toque especial a nuestro arbolito de Navidad. Las niñas decían de tener uno más grande, pero quizás para el año que viene si hacemos un poco de hueco 🙂 y se ponen manos a la obra para ayudar con la decoración.

En lo que respecta al clima, ha seguido estando algo más caluroso de lo habitual para estas fechas. Rozando los 26-27 grados del mediodía pero luego a la tarde-noche sí que refresca un poco.

Hay ganas de ponerse un poco más de manga larga o alguna chaquetita la verdad. Si bien es cierto que para salir a correr `por las mañanas se está de lujo pero mejor algo de fresquete y así uno se fuerza a ir con algo más de ritmo para entrar en calor.

Espero que en cada unos de sus hogares tengan ya los preparativos y con la vista puesta en las celebraciones en familia. Nos leemos en un próximo post y aprovechar estos últimos días de Diciembre.