Bocadillo de pollo

Aquí vengo a presentarles este bocadillo de pollo que sirven en el restaurante Fairwood se ha convertido en uno de mis referentes durante las pasadas semanas. En esos días que a uno no le apetece tanto arroz o bien pasta, la mejor opción es poder elegir un bocadillo pero la pregunta es: ¿por cuál decidirnos?

Una vez pasada la hora del almuerzo que suele ser entre las 11.30-14.00, es justo cuando el menú de los restaurantes da un cambio. Es a partir de este momento cuando empiezan a ofrecer el «menú de merienda» (tea set). Las combinaciones pueden ser de bocadillo junto con algún aperitivo tipo: rollito, siu mai, alitas…

Este bocadillo de pollo tampoco tiene demasiado misterio y es básicamente: pollo, lechuga, loncha de bacón, huevo frito y algo de mayonesa. Lo más curioso es el pan que usan, como si fuese de carbón 🙂 pero nada de dulce, jeje.

En esta otra foto se puede apreciar un poco mejor el interior.

Tiene un tamaño más que adecuado y sumado a que se puede elegir un aperitivo, un menú más que completo. Eso sí, también viene con bebida tipo: café, té con leche, o té on limón. Y para los días de má calor, se puede optar por una bebida fría y entonces hay que añadir 3 HK$ al total de nuestro pedido.

Si no les había dicho anteriormente, me declaro muy fan de la franja horaria de los «tea set». Y es que a pesar de llevar ya unos añitos aquí, no soy de los que almuerzan a las 12 por norma general y es sobre las 2 cuando el cuerpo me lo pide, y si hay días en los que cuadra un «tea set», mejor que mejor.

Que disfruten del fin de semana y de un buen bocadillo si se tercia (ayy! que se echan de menos los de mi tierra)

Trabajos en altura

Una de esas profesiones que quizás uno pasa por «alto», trabajos en altura que desde luego no es apto para todos. No en vano, Hong Kong pasa por ser la ciudad con mayor número de rascacielos a nivel global. Según la wikipedia, un total de 564 edificios con altura superior a 150 metros. Y si cuentan las ventanas correspondientes, ya pueden empezar a hacer los cálculos 🙂

Edificios tan singulares como la del Banco de China, el HSBC o uno de lo más recientes como es el Henderson, y un sin fin más de ellos. Cada uno precisa de sus cuidados y uno de ellos es el lavado de cara. Cuando las grúas descuelgan esos andamios y poco a poco van descendiendo para dejar las fachadas relucientes.

Ampliando un poco en la foto anterior y añadiendo un poco de efectos.

Sin duda, hay más trabajos en altura que también merecen ser mencionados como también puede ser los montadores de andamios de bambú. No obstante, parece ser que quieren empezar a reemplazarlos por los andamios de metal `por motivos de seguridad y a pesar de que el coste sea más elevado; algo que es tendencia en China continental.

Merecen una mención especial todos esos trabajadores que desempeñan esta labor. Así que, cuando admiremos esas estructuras también merece que nos acordamemos de los trabajadores que están para velar por su buen estado.

Postres locales

Quizás uno no se hace a la idea de cómo son los postres locales pero es a poco que sorprendente.

Nada parecido al gusto occidental y con la fruta como protagonista. Son digamos tipo sopa y para tomar en frío, como son los de esta ocasión. El primero de ellos con mango, bolitas de sago y algo de pomelo.

Y el segundo del mismo estilo pero con sandía.

Ambos con leche de coco y muy refrescantes. Sientan muy bien sobre todo después de cenar.

¿Y dónde encontrar estos postres locales? En mi caso, la zona de Luen Wo Hui que queda a unos 15 minutos a pie. El negocio en concreto se llama «Sweet corner«. Sitio bastante popular en la zona pero con buen servicio y sobre todo de precio. Hemos podido ir al local unas cuantas ocasiones o bien pedir para llevar a casa.

No obstante, seguro que en cualquier vecindario nos encontraremos tiendas similares con una gran variedad donde elegir. Esta vez nada de judía roja 🙂

Para una próxima entrega podría contar alguna variante más como el «helado rapado».

Zona del microchip

Si hay algo que estés buscando en lo que a electrónica se refiere, Huaqiangbei en Futian, es el sitio de referencia; la zona del microchip por excelencia. Y fue hasta allí que fuimos hace no mucho para reparar una pantalla de móvil. Previa comprobación de precio en Hong Kong, al final nos salió a cuentas irnos a Shenzhen y de paso aprovechar para una pequeña escapadita.

Al poco de salir del metro no la encontramos una especie de plaza rodeada por edificios en los que aparecen los logotipos de ciertas marcas. Eso ya nos hace pensar que estamos por el buen camino. El resto ya es ir observando entre los distintos puestos y buscar el más adecuado o regatear un poco el precio.

Muchos de ellos están especializados en reparación de gadgets, smartphones y tablets principalmente; la pantalla es el elemento que sufre más y sin duda lo que más se repara. Mientras el resto del dispositivo funcione bien y su tiempo de vida sea razonable, puede seguir siendo de buen uso.

En cambio, si nos vamos al interior el tipo de puesto es algo más diverso y especializado. Para el comercio minorista puede pero más orientado a talleres u otras empresas de fabricación, reparación y/o montaje de dispositivos electrónicos.

Conectores USB, Sata, sonido..

Sus correspondientes cables..

Y otros más variados: VGA, LPT?

Y no muy lejos de allí, cuando empieza a caer la noche es el brillo de los neones el que hace de reclamo para los restaurantes, sitios de bebidas (té con limón, bubble tea..)

La verdad que se presta a volver, eso sí, con algo más de calma. Como era sábado y cosa rara, muchos puestos estaban cerrados. Y bien sea por los gadgets como excusa pero luego aprovechar para degustar snacks locales que siempre eso le alegra a uno el día 🙂